Deslicé con suavidad meditada el dedo por la taza de café, habías vuelto a pasar otra hoja del libro que te mantenía lejos de mí..
Simplemente me sentía celosa de la forma en la que mirabas a aquel libro, tal vez en parte porque era como nunca me habías mirado a mí..
De vez en cuando pasabas la lengua por tus labios humedeciendolos de forma despreocupada y en ocasiones sonreías sin percatarte si quiera de que lo hacías y yo enloquecia de celos por tu amor por aquellos objetos.. Por aquellas palabras que te transportaba a mundos y tiempos donde yo no podía tocarte.. Donde princesas con curvas perfectas te hacían soñar y aventuras que no vivías a mí lado podrían hacerte ver tediosa mí compañía..
Yo no podía competir contra ellos.. Yo sólo era una mujer. Yo sólo era la que te miraba de soslayo y suspiraba con ser tu objeto preferido..
Quería ser para ti más que cualquiera de tus sueños.. Querría que cada día a mí lado fuera una aventura, que soñaras conmigo, que me anhelabas del mismo modo en el que lo hacías con tus libros.. Que desearas del mismo modo desentrañar mis misterios, conocer mí mundo.. Que desearas tomarme tanto como deseabas tomarlos a ellos.. Tenía ganas de gritar.
Pero tú jamás lo entenderías.. Tú jamás comprenderías que quisiera ser tu objeto, al igual que tú eras el mío..
Las nieblas de Avalón... el rincón de Igraine
Nací como humana pero mis sueños me hicieron escribiente... con la pluma entre los dedos, marcaba mis sueños en un papiro fino y roto. Soñaba para escribir, escribía para revivirlos y contra más soñaba más escribía y más deseaba cumplir mis sueños. Llegué a adulta y aun ocupaban mi mente, me dejaba llevar a un fantástico mundo donde solo con mi pensamiento era princesa, guerrera, hada o musa…No quiero una vida real si no tengo sueños... nací como humana pero mis sueños me hicieron escribiente…
viernes 2 de marzo de 2012
jueves 12 de mayo de 2011
Adios...
Si los besos quemasen, mi piel llevaria tatuado tus labios y jamas me quitaria la marca porque jamas querria olvidarte... aun siento tu aroma en mi lecho y trato por todos los medios de aspirar ese olor, y hacerlo tan mio, que pueda llevarte por dentro, tan dentro que puedas sentir todos y cada uno de los latidos que mi corazon emite como proteta por nuestro adios...
Aun tu calor me hace susurrar tu nombre en sueños y solo puedo abrir los ojos y buscarte en la obscuridad... miro a un rincon de mi cuarto con la esperanza de que tu esperes entre las sombras a que me duerma, tan solo, para acercarte y acariciar mis cabellos color purpura... susurro a la noche que vuelvas a mi... grito al glacial frio que corta mi nivia carne, tan solo para ver cuan rloja es mi sangre...
La poesia ha perdido armonia y la musica ya no calma mi dolor, el sonido de mil violines suenan a aullidos de desgarrador dolor si tu no los acompañas al piano...
Tu voz ya no calma mis pesadillas y siento como caigo al abismo sin que tu mano tome la mia... y mi llanto no tendra consuelo y mi dolor se hará insufrible y ni el frio beso de la muerte saciará el deseo de mis labios... si no son tus besos.
Y cada frase será una maldicion y cada palabra sonará a adios, porque las lagrimas no dejaran que suenen de otra manera... y si no vuelves suspirarè quedamente en el pequeño abismo que ha creado tu ausencia en mi interior y que solo tu vuelta podria colmar entre besos y caricias sin fin...
Amor... mi amor... mi vida... no sé que haré sin ti... no sé si existiré... existe un cuerpo sin alma?, un alma sin corazon? un corazon sin vida?... mi vida... adios...
Aun tu calor me hace susurrar tu nombre en sueños y solo puedo abrir los ojos y buscarte en la obscuridad... miro a un rincon de mi cuarto con la esperanza de que tu esperes entre las sombras a que me duerma, tan solo, para acercarte y acariciar mis cabellos color purpura... susurro a la noche que vuelvas a mi... grito al glacial frio que corta mi nivia carne, tan solo para ver cuan rloja es mi sangre...
La poesia ha perdido armonia y la musica ya no calma mi dolor, el sonido de mil violines suenan a aullidos de desgarrador dolor si tu no los acompañas al piano...
Tu voz ya no calma mis pesadillas y siento como caigo al abismo sin que tu mano tome la mia... y mi llanto no tendra consuelo y mi dolor se hará insufrible y ni el frio beso de la muerte saciará el deseo de mis labios... si no son tus besos.
Y cada frase será una maldicion y cada palabra sonará a adios, porque las lagrimas no dejaran que suenen de otra manera... y si no vuelves suspirarè quedamente en el pequeño abismo que ha creado tu ausencia en mi interior y que solo tu vuelta podria colmar entre besos y caricias sin fin...
Amor... mi amor... mi vida... no sé que haré sin ti... no sé si existiré... existe un cuerpo sin alma?, un alma sin corazon? un corazon sin vida?... mi vida... adios...
Angel Blanco y Angel Oscuro...
Una mirada a la tierra y tu alma inmortal te hizo oir la sinfonía de la vida en todo su esplendor.. solo un impulso y con tan solo pensarlo andabas por las calles mas animadas de la tierra como una exhalacion... nadie te veia y sin embargo todos percibian tu sobrenaturalidad... sentian un halo de pureza, una mezcla entre bien absoluto y feliz serenidad.
Tus pasos se volvieron lentos y tu andar pesado con la carga de tu perpetua superioridad, te sentias frio ante tanto calor, lejos de la pasion que hacia humanos a aquellos seres que se parecian a ti pero que nunca llegarian a tu magninidad... seres que a pesar de ser concientes de su propia naturaleza mortal sentian la vida como tu solo podias soñar...
Las angeles tambien sueñan... los angeles sueñan con sentir, los angeles que miran al hombre por encima del hombro no puede amar, como ama un hombre, como posee a su amante y respira el aliento que su amada exhala con total devocion... tal vez no con tanta entrega como el rezaba y adoraba a su dios, pero tan tentador que habria arrancado sus alas blancas con placer por un solo instante de extrema pasion en brazos de la insconciencia y la libertad que les habia otorgado su mismo dios...
Por encima de los demas existia como una luz pura que brilla despues de una tormenta, iluminando los prados verdes y preñados de lirios azules, asfodelos y jaras embriagando al mundo con su aroma y perfeccion... dios estaba en todos lados, dios lo habia creado perfecto, tanto que a veces se sentia como una maquina, tanto que no sabia que era sentir.. ni frio ni calor, ni las caricias, ni los besos, ni amor ni dolor...
Caminaba perdido por el mundo como un vagabundo mendigando amor, mendigando un poco de eso que llaman dolor...
Sintió su presencia sin necesidad de buscarla con la mirada, sintió su tentador aroma y supo que un angel de la obscuridad rondaba por el mismo lugar, sabia que eran provocadores y malvados, que habian roto una promesa a su creador, que habian preferido el camino de la perdicion pero algo en aquel aroma le hizo sentir curiosidad, sabia que a veces podian oler a azufre, otros simplemente a fuego perpetuo... sin embargo ella tan solo olia a cenizas y a la flor del cerezo blanco... su aroma resultaba embriagador y provocativamente dulce, sentia como todos aspiraban su aroma y volvian sus rostros a una mujer que pasaba entre la gente con un vestido negro con corpiño en la parte superior colmado de encaje y lazos de raso que ensalzaban aun mas el resplandor de su palida piel, su melena rojiza ondeaba al viento bañada con los rayos del sol y con un ligero movimiento aparto los cabellos de su rostro mostrondo un perfil de delicadas lineas y bellos rasgos, unos labios rojos y unos ojos verde mar... la siguió sin mucho esfuerzo y leyó el pensamiento de todos cuantos con ella se cuzaban sabiendo que provocaba su exitacion..
Ella entró en un pequeño hotel del centro y pidio su llave, subió al ascensor y el siguió su aroma hasta el ultimo piso.
Ella entro y mantuvo la puerta abierta, él dudo pero tan solo un instante ante de adentrarse en aquella austera habitacion... sabia que los angels obcuros vivian con ostentacion y disfrutaban de todos los placeres prohibidos para los angeles.
Temia que pudiera leer sus propias dudas y lo tentara con todo aquello que le podria ofrecer y sin embargo se mantuvo callada, sentada frente a él con una petrea sonrisa en los labios perfectamente maquillados...
-¿como estás él?- preguntó al fin.
-Dios? preocupado, como siempre...- dijo sin saber como interpretar su pregunta aunque viera en ella interes real
-Demasiados hijos para tanta piedad...-dijo levantandose y asomandose a la ventana.
El aspiro su aroma y se acerco a ella casi sin pensar en ello
-sé por que estás aqui...- dijo sin apartarse de el, sintiendole tan cerca que podia sentir como manaba de el toda aquella bondad que una vez conoció...- y puedo evitar que caigas...
-No soy un angel caido, no sere uno de vosotros...- dijo al fin.
-Yo no soy un angel caido, ni si quiera un angel de la obscuridad... soy lo que tu dios llamó una soñadora, porque un dia soñe un mundo que no podria existir y dios decidio que no tenia derecho a cuestionar el modo en el que el destino y dios barajaban las cartas... asi que renuncié a mis alas, sin entregarme a las tinieblas, tan solo a la sobriedad... a existir sin mas.
-No te creo...
-Si no fuera cierto no podria tocarte- dijo posando sus manos en su pecho.
Sintió su calor, era la primera vez que sentia de aquella forma, no era humana pero tampoco era uno de esos malditos que se querarian al contacto con su piel bendita...
Yo puedo hacerte sentir- dijo ella posando sus labios en su boca atormentada por el deseo, beso sus mejillas y le extrechó entre sus brazos...
-Dios...- suplicó, pero no hubo respuestas a su plegaria.
Y por primera vez sintió y su union creó mareas y tormentas, inhundaciones y terremotos, aludes y erupciones de volcanes y la tierra tembló bajo sus pies y sin embargo el no se sentia lejos de dios, mas al contrario nunca antes le habia parecido sentirto tan dentro...
La despedida fué tan intensa como corta pues todos los angeles se reunian ante dios al amanecer...
Cuando estuvo ante él dios le preguntó que habia hecho...
él no entendió la pregunta hsta que uno de los angeles tomó una de sus plumas y le mostró una pluma gris...
-Dios confieso que he sentido en brazos de un ser maravilloso y que por eso doy gracias y que siento amor por ella y temo que la dañes...
Dios contestó- si das gracias por algo, no puede ser tan malo, si no te averguenzas ni te escondes, no debe ser pecado, si la amas como dices y temes por ella, eso indica la pureza de tu corazon... si lo deseas te dejaré ir con ella y dejare que vivais al margen del bien y del mal.. pero tan solo podreis subsistir si permaneceis el uno al lado del otro..-
El angel volvio a aquella habitacion y no hayo ni rastro de su amada, tan solo una nota explicando a la nada que sin el no queria vivir ni sentir...
Habia caminado por las sombras y ahora si se habia vuelto un angel obscuro, al descubri a salvo a su angel blanco, a su amado ella se arrepintio de sus deseos, pero la promesa estaba dada y supo que no dejaria de ser quien era...
-Dios nos permite existir al margen del bien y del mal si permanecemos juntos...
-Pero mirame, soy un angel de la obscuridad...- dijo ella con lagrimas en los ojos...
-Yo permaneceré a tu lado, para que haya siempre un equilibrio, siendo tu un angel del mal, yo seré el angel del bien que cree el equilibrio en el mundo..
Ambos se abrazaron y se amaron y decidieron sentirse por siempre el uno al otro, a pesar de su propia naturaleza y de esquivar al destino fijado...
Tus pasos se volvieron lentos y tu andar pesado con la carga de tu perpetua superioridad, te sentias frio ante tanto calor, lejos de la pasion que hacia humanos a aquellos seres que se parecian a ti pero que nunca llegarian a tu magninidad... seres que a pesar de ser concientes de su propia naturaleza mortal sentian la vida como tu solo podias soñar...
Las angeles tambien sueñan... los angeles sueñan con sentir, los angeles que miran al hombre por encima del hombro no puede amar, como ama un hombre, como posee a su amante y respira el aliento que su amada exhala con total devocion... tal vez no con tanta entrega como el rezaba y adoraba a su dios, pero tan tentador que habria arrancado sus alas blancas con placer por un solo instante de extrema pasion en brazos de la insconciencia y la libertad que les habia otorgado su mismo dios...
Por encima de los demas existia como una luz pura que brilla despues de una tormenta, iluminando los prados verdes y preñados de lirios azules, asfodelos y jaras embriagando al mundo con su aroma y perfeccion... dios estaba en todos lados, dios lo habia creado perfecto, tanto que a veces se sentia como una maquina, tanto que no sabia que era sentir.. ni frio ni calor, ni las caricias, ni los besos, ni amor ni dolor...
Caminaba perdido por el mundo como un vagabundo mendigando amor, mendigando un poco de eso que llaman dolor...
Sintió su presencia sin necesidad de buscarla con la mirada, sintió su tentador aroma y supo que un angel de la obscuridad rondaba por el mismo lugar, sabia que eran provocadores y malvados, que habian roto una promesa a su creador, que habian preferido el camino de la perdicion pero algo en aquel aroma le hizo sentir curiosidad, sabia que a veces podian oler a azufre, otros simplemente a fuego perpetuo... sin embargo ella tan solo olia a cenizas y a la flor del cerezo blanco... su aroma resultaba embriagador y provocativamente dulce, sentia como todos aspiraban su aroma y volvian sus rostros a una mujer que pasaba entre la gente con un vestido negro con corpiño en la parte superior colmado de encaje y lazos de raso que ensalzaban aun mas el resplandor de su palida piel, su melena rojiza ondeaba al viento bañada con los rayos del sol y con un ligero movimiento aparto los cabellos de su rostro mostrondo un perfil de delicadas lineas y bellos rasgos, unos labios rojos y unos ojos verde mar... la siguió sin mucho esfuerzo y leyó el pensamiento de todos cuantos con ella se cuzaban sabiendo que provocaba su exitacion..
Ella entró en un pequeño hotel del centro y pidio su llave, subió al ascensor y el siguió su aroma hasta el ultimo piso.
Ella entro y mantuvo la puerta abierta, él dudo pero tan solo un instante ante de adentrarse en aquella austera habitacion... sabia que los angels obcuros vivian con ostentacion y disfrutaban de todos los placeres prohibidos para los angeles.
Temia que pudiera leer sus propias dudas y lo tentara con todo aquello que le podria ofrecer y sin embargo se mantuvo callada, sentada frente a él con una petrea sonrisa en los labios perfectamente maquillados...
-¿como estás él?- preguntó al fin.
-Dios? preocupado, como siempre...- dijo sin saber como interpretar su pregunta aunque viera en ella interes real
-Demasiados hijos para tanta piedad...-dijo levantandose y asomandose a la ventana.
El aspiro su aroma y se acerco a ella casi sin pensar en ello
-sé por que estás aqui...- dijo sin apartarse de el, sintiendole tan cerca que podia sentir como manaba de el toda aquella bondad que una vez conoció...- y puedo evitar que caigas...
-No soy un angel caido, no sere uno de vosotros...- dijo al fin.
-Yo no soy un angel caido, ni si quiera un angel de la obscuridad... soy lo que tu dios llamó una soñadora, porque un dia soñe un mundo que no podria existir y dios decidio que no tenia derecho a cuestionar el modo en el que el destino y dios barajaban las cartas... asi que renuncié a mis alas, sin entregarme a las tinieblas, tan solo a la sobriedad... a existir sin mas.
-No te creo...
-Si no fuera cierto no podria tocarte- dijo posando sus manos en su pecho.
Sintió su calor, era la primera vez que sentia de aquella forma, no era humana pero tampoco era uno de esos malditos que se querarian al contacto con su piel bendita...
Yo puedo hacerte sentir- dijo ella posando sus labios en su boca atormentada por el deseo, beso sus mejillas y le extrechó entre sus brazos...
-Dios...- suplicó, pero no hubo respuestas a su plegaria.
Y por primera vez sintió y su union creó mareas y tormentas, inhundaciones y terremotos, aludes y erupciones de volcanes y la tierra tembló bajo sus pies y sin embargo el no se sentia lejos de dios, mas al contrario nunca antes le habia parecido sentirto tan dentro...
La despedida fué tan intensa como corta pues todos los angeles se reunian ante dios al amanecer...
Cuando estuvo ante él dios le preguntó que habia hecho...
él no entendió la pregunta hsta que uno de los angeles tomó una de sus plumas y le mostró una pluma gris...
-Dios confieso que he sentido en brazos de un ser maravilloso y que por eso doy gracias y que siento amor por ella y temo que la dañes...
Dios contestó- si das gracias por algo, no puede ser tan malo, si no te averguenzas ni te escondes, no debe ser pecado, si la amas como dices y temes por ella, eso indica la pureza de tu corazon... si lo deseas te dejaré ir con ella y dejare que vivais al margen del bien y del mal.. pero tan solo podreis subsistir si permaneceis el uno al lado del otro..-
El angel volvio a aquella habitacion y no hayo ni rastro de su amada, tan solo una nota explicando a la nada que sin el no queria vivir ni sentir...
Habia caminado por las sombras y ahora si se habia vuelto un angel obscuro, al descubri a salvo a su angel blanco, a su amado ella se arrepintio de sus deseos, pero la promesa estaba dada y supo que no dejaria de ser quien era...
-Dios nos permite existir al margen del bien y del mal si permanecemos juntos...
-Pero mirame, soy un angel de la obscuridad...- dijo ella con lagrimas en los ojos...
-Yo permaneceré a tu lado, para que haya siempre un equilibrio, siendo tu un angel del mal, yo seré el angel del bien que cree el equilibrio en el mundo..
Ambos se abrazaron y se amaron y decidieron sentirse por siempre el uno al otro, a pesar de su propia naturaleza y de esquivar al destino fijado...
viernes 11 de febrero de 2011
Estallidos...
...No recordaba como habia nacido, puede que fuera de un estallido o de una luz brillante, no era conciente de que era, sin embargo notaba la energia en la punta de mis dedos como llamaradas azules e incandescentes que me iluminaban entre tanta obscuridad. Me asusté, no me sentia vulnerable pero no me gusto la soledad, me removí inquieta y por puro instinto quise huir y tan solo usé mi propia energia para propulsarme lejos, cerré los ojos, no me importaba donde ir, solo tenia que oir y sabría donde encontrar seres con los que sentirme... simplemente acompañada.
Dentro de mí sabía que ellos no serian como yo, ellos podrian estar hechos de cualquier otro material, incluso de simple carne. Oi una respiracion y me dirigí al golpeteo de su fuente de poder. Cuando llegé todo estaba obscuro, supe que era simplemente porque habia elegido la cara opuesta de aquel diminuto pedruzco azul.
Su poder, parecia tan fuerte, tan poderoso entre tanta vacuedad y yo caminaba dulce y eterea sintiendo las flores estallar bajo mis pies descalzos, no era humana, no era carne y sin embargo los sentimientos habian henchido mi pecho hasta hacer de mí el ser mas puro y brillante del universo... consciente de que mi sonrisa era ocaso y tambien destino... pero en el mismo instante que oi su corazón later en su pe cho, supe que en su regazo podria conocerse la eternidad...
Contra mas cerca me encontraba de él, mas brillante me volvia y todo comenzó a temblar a mi alrrededor, la gravedad perdia su poder y yo me hacia mas poderosa...yo me acercaba a ti y tu no podias verme, pero algo en tu interior se removió, sabias que era la causa de que tu mundo se tambalease, de los destellos que iluminaban tu obscuro cielo, queria que me vieras, brillante y perfecta, al final el carmino se acortaba y yo era luz y era maravillosa... tu estabas asustado, yo era como una tormenta que asolaba tu mundo rodeada de repentinas explosiones, pero tu corazon se agitaba y su poder me enloquecia y al llegar a tu lado, la luz iluminó tu mundo... tu eras el sol que me encendió y la mañana llego cuando rocé tus labios... tu piel se marchitó al instante... el miedo te paralizó, pero el deseo llamó a tu puerta con el destino cogido de la mano...
Instantes de cristal que se rompieron en mil pedazos al comprender la fragilidad de tu ser... abrí mi hinchido pecho y te acogí en mi interior, tu ahi serias por siempre parte de mi, incluso un dia podrias hacerme conocer la eternidad, perdida en tu mirada azul...
Despegué con fuerza de aquel fragil planeta, sembrando la devastacion tras mi estela... subi y subí hasta encontrar el vacio y la obcuridad y sin embargo... en mi interior era luz, ya nunca mas estaría sola, no volveria a encarar la soledad, ahora podia conocer el calor, un halo de humanidad, en mi interior, en mi ser, pues recorreriamos juntos el camino estelar, el destino de la luz, de la creacion, de un creador con un unico deseo... amar.
sábado 20 de marzo de 2010
"¡Este jueves, un relato¡" Manada. Lobo...
ELLA.
Dejo que te acerques a mi lentamente, mientras miras con tiento mis movimientos e intentas que los tuyos no me espanten… los dos nos miramos y sabemos que corremos peligro mortal juntos, cada segundo va en aumento nuestra alarma y cada segundo aguantamos uno mas, para poder observarnos largamente… nunca vi a nadie como tú, nunca imaginé una criatura igual… miraba tus ojos y me perdía en ellos tratando de descubrir el secreto que me hacia odiarte, temerte… desear matarte…desearte sin mas… nunca había sentido nada igual… miré a través de mis ojos de humana y con mi alma de vampiresa desvergonzada, solo pude vislumbrar que eras diferente a todos los demás, no eras ningún ser humano ni un inmortal corriente… ¿que eras tú?… ¿que podía esperar de un ser tan enigmático?… la angustia se apoderaba de mi y aunque mi instinto me gritaba y me gruñía con garras y dientes que debía huir de ti, mi corazón sentía curiosidad…
Tú me mirabas desde la lejanía, pero al igual que yo podías ver cada centímetro de mi piel con total precisión y cuando diste un paso hacia mi yo simplemente corrí huyendo de ti… pero deseando que me dieras alcance…
ÉL.
Ese olor lo reconocería en cualquier parte, había olido a muchos como tú, incluso a kilómetros reconocía vuestro aroma que os diferenciaba de otros seres, porque yo, me dedicaba a cazaros…
Pero por un momento algo dio un vuelco dentro de mi… no eras como los demás, mas que una bestia sanguinaria con rabia contenida eras como un animalillo asustado, eso si con piel de porcelana y dientes de diamante, sin embargo ahí estabas tú, no desafiante ni amenazante, mas bien curiosa y hermosa bajo la luz de aquella luna inmensa que asomaba por entre las grandes secuoyas en aquel paraje inhóspito de las montañas rocosas…
Llevaba días siguiendo tu rastro y estaba desconcertado, yo sabia como evitar que me olieras, así que tus actos no fueron fruto de la desesperación o la huida, simplemente eras desconcertante. Durante aquellos días viajaste por arroyos y praderas llenas de flores y bayas, te asomaste a acantilados, incluso te bañaste en el mar, durante días no buscaste ninguna compañía de los tuyos con los que formar una manada, ni si quiera acechaste a los múltiples humanos que se cruzaban en tu camino, simplemente ibas como un cachorro descubriendo el mundo por primera vez… era increíble tratar de descubrir que harías a continuación y en ocasiones pensaba que eras un autentico enigma, ni si quieras parecías una vampiro, ni si quiera creía que hubieras matado alguna vez… a duras penas encontré restos de animales de los que te alimentabas… tu olor no era a muerte, solo a bosque y a algo parecido a las flores secas que muchas chicas guardan entre las hojas de sus libros preferidos y diarios…
Aquel día me sorprendí al comprobar que habías ido a un pequeño pueblo y me acerqué temeroso, alerta pero mas curioso, por tu cambio de actitud… fuiste demasiado rápida y ya habías huido de allí dejando unos harapos en una tienda de ropa, te seguí pero solo te vi al llegar a las montañas, a lo lejos…
A lo lejos ondeaba un vaporoso vestido de color negro con un corpiño que marcaba tu pecho y tu cintura resaltando tu feminidad. Solo eras una sombra para el mundo, tan rápida, tan mortal pero yo, era capaz de ver el brillo de tus ojos que remarcaban el verdor de tu mirada… y esos labios carnosos que mordías y arañabas con tus afilados dientes de diamante…
Tu mirada me sorprendió… tu presencia serena y penetrante… por primera vez vi tu rostro, hermoso, pálido y tremendamente humano, era la primera vez que veía con tanta claridad un atisbo de humanidad en un vampiro…
Corrías alegre y despreocupadamente y de pronto paraste en seco, estabas en lo alto de una montaña prácticamente desértica, sin aquellas grandes secuoyas que dominaban aquel prolifero bosque, te paraste y miraste alrededor… Luego miraste fijamente mi posición, creí que me habías visto, dudé y me escondí entre la maleza… en verdad no estaba seguro. Lo había hecho todo bien, ir en contra del viento y mantenerme los suficientemente lejos como para que una vampira joven como tú, no pudiera si quiera presentirme. Miré alrededor y comprobé que no había más animales ni excursionistas despistados cerca que pudieran atraer tu atención… Me mirabas a mí, durante un momento incluso vi mi reflejo en tu pupila… mirabas a tu alrededor, supongo que para saber si iba con mi manada. Los lobos nunca vamos solos de caza…
Tu respiración comenzó a agitarse y de pronto arrancaste a correr por el bosque, yo corrí tras de ti con mi atronador gruñido rompiendo el silencio de aquella noche de luna llena…. La caza había comenzado….
Notaba el temor golpear tu pequeño pecho y tu respiración rasgar mis oídos, y durante un segundo tus gemidos me parecieron cautivadores. Entonces te ví, justo llegabas a un riachuelo que atravesaba el valle y con dos grandes zancadas podías haberlo atravesado pero en lugar de ello, diste dos pequeños pasos que apenas salpicaron y como un hada posándose en el agua y creando ondas corriste por el río sin salir de él… yo seguí tu camino, el ruido del agua chapotear y romperse a mi furibundo paso, hizo alarmarse multitud de animales y en especial aves que parecían dormitar a las orillas…
Sin embargo cuando miraste atrás, vislumbré una sonrisa que asomó por la comisura de tus labios y me sorprendió al no ver crueldad en tu gesto, solo era una sonrisa picara… entonces comenzaste a zigzaguear y yo corrí tras de ti…
Hice acopio de toda mi fuerza y aumenté la velocidad pero entonces, sorprendentemente tú redujiste la tuya. Los de tu especie erais especialmente rápidos y escurridizos, sin embargo tu parecías trotar despreocupadamente como un caballo jerezano pavoneándose, mostrando su arte y su maestría… sabia que podías ir tan rápido que haberte perdido habría sido lo lógico, por eso íbamos a tanta distancia, jugábamos con la sorpresa para poder cazar… pero tu parecías no conocer las reglas del juego.
Sin embargo lo que yo no sabia, era que tu jugabas a un juego muy distinto al mío…
Tu risa resonó en el bosque y me sorprendí a mi mismo sonriendo a mi vez. Miré a mi alrededor y entonces te vi a través de la maleza y los robustos troncos, corrias casi a la par mía y no apartabas tus ojos verdes de mi mirada penetrante y como guiado por una certeza absoluta reduje aun mas mi paso hasta parar al otro lado del río, te perdí de vista pero entonces, entre la maleza vi aparecer tu exuberante melena y tus ojos de gata… yo caminé lentamente hacia ti y tu diste un paso atrás, el instinto de supervivencia era muy fuerte en los tuyos, yo ni quiera sabia que estaba haciendo…
En ese instante solo podía mirar todos y cada uno de los rasgos de tu rostro y por un momento desee contemplarte como solo un hombre te vería…
Me transformé en apenas unos segundos y quedé desnudo ante ti, tu volviste el rostro lo suficiente para darme tiempo a atravesar el río a nado y aparecer ante ti empapado e indefenso como un simple mortal…
Tenia miles de preguntas que hacerte pero entonces oí tu dulce voz hablarme en forma de susurro…
-¿que eres tú?- dijiste y tu belleza me pareció tan sublime en aquel instante que entendí por que erais tan mortales… una combinación mortal de bellaza y falsa fragilidad que provocabais deseo incluso sin ser conscientes de ello…
Miré tu piel pálida y acerqué el dorso de mi mano morena, tostada además por las largas jornadas corriendo bajo el sol, a tu traslucida mejilla… en ese instante podías haber huido como un animal asustado, pues notaba tu intranquilidad y harto como estaba de cazar a los tuyos, sabia que una simple mirada era un pensamiento de escape, sin embargo tus ojos se perdieron en mi oscura mirada y tu gélido aliento transformó mi curiosidad en deseo…
Especies mortales… enemigos eternos y sin embargo nunca había sentido esto por nadie, ni por las jóvenes de mi manada ni por las chicas que se habían cruzado por mi vida… tú, mi enemiga mortal te habías convertido en lo único que podía matarme… porque nunca habría dejado a nadie más acercarse lo suficiente… hasta meterse bajo mi piel… por un instante creí morir de deseo si no te tocaba, si tu me rechazabas…
Mis labios se posaron en los tuyos y torpemente, como hace una niña, devolviste el beso, aquello me llenó de una pasión que nunca había conocido y como guiado por mi instinto animal devoré tu párvula boca con una violencia que jamás había sentido… y por primera vez, di con una criatura que no solo aceptaba y toleraba mi fuerza animal, sino que me arañaba y me devolvía aquellos gestos de pasión con la misma fuerza hasta rasgar mi piel y dañar mi cuerpo inmortal….
La noche quedó quebrada por gemidos y gruñidos hasta oír aullar a otros lobos en la lejanía… el amanecer llegó y los primeros rayos me despertaron, busqué tu gélido cuerpo pegado a mi ardiente piel, pero no lo hallé… durante un momento temí que no hubieras podido huir del sol, me sorprendí a mi mismo con aquel pensamiento, nunca había deseado el bienestar de un asesino, pero en aquel instante solo podía ver tu dulce sonrisa y tus ojos verdes penetrando en mi alma… recordé haber despertado de madrugada y haberte visto vigilante de mis sueños, los vampiros no dormís nunca y tú simplemente fuiste la guardiana de mi reposo y yo dormí con tu mano entrelazada a la mía y reposando como una bella estatua de mármol sobre mi pecho, respirando al unísono con mi respiración…
Un ruido me volvió a la realidad, quedé en alerta y de entre las ramas vi mi manada aparecer, todos estaban en alerta y al verme solo, volvieron a su estado mortal.
-¿Donde está…?- dijo uno de ellos.
-…no lo sé, la perdí…- dije temeroso de que notaran en mi voz la traición de mi corazón…
-¿Luchasteis…?- preguntó otro.
-Pues claro, tiene su olor por todo el cuerpo y mira que arañazos…- dijo señalando mi espalda- vaya, ha debido ser una lucha bestial… mira como te ha dejado…- dijo tomando mi barbilla y mirando mi labio hinchado.
Yo recordé sus besos y sus mordiscos en mi labio inferior y me estremecí, algo dentro de mí me hizo saber que yo ya era de ella… incluso me imaginé luchando contra mi propia manada por salvarla…
-…tranquilo, ya la encontrarás otro día… ¡vamos¡- dijo transformándose.
Yo lo seguí y mientras corría por aquellos apabullantes bosques, recordaba nuestra noche juntos, recordaba tu mirada y tu piel, tan pegada a la mía, que hasta tomó mi calor como suyo, tornando tu piel brevemente rosada… sabiendo que en cuanto se escondiera el sol yo iría en tu busca y te haría otra vez mía…
Dejo que te acerques a mi lentamente, mientras miras con tiento mis movimientos e intentas que los tuyos no me espanten… los dos nos miramos y sabemos que corremos peligro mortal juntos, cada segundo va en aumento nuestra alarma y cada segundo aguantamos uno mas, para poder observarnos largamente… nunca vi a nadie como tú, nunca imaginé una criatura igual… miraba tus ojos y me perdía en ellos tratando de descubrir el secreto que me hacia odiarte, temerte… desear matarte…desearte sin mas… nunca había sentido nada igual… miré a través de mis ojos de humana y con mi alma de vampiresa desvergonzada, solo pude vislumbrar que eras diferente a todos los demás, no eras ningún ser humano ni un inmortal corriente… ¿que eras tú?… ¿que podía esperar de un ser tan enigmático?… la angustia se apoderaba de mi y aunque mi instinto me gritaba y me gruñía con garras y dientes que debía huir de ti, mi corazón sentía curiosidad…
Tú me mirabas desde la lejanía, pero al igual que yo podías ver cada centímetro de mi piel con total precisión y cuando diste un paso hacia mi yo simplemente corrí huyendo de ti… pero deseando que me dieras alcance…
ÉL.
Ese olor lo reconocería en cualquier parte, había olido a muchos como tú, incluso a kilómetros reconocía vuestro aroma que os diferenciaba de otros seres, porque yo, me dedicaba a cazaros…
Pero por un momento algo dio un vuelco dentro de mi… no eras como los demás, mas que una bestia sanguinaria con rabia contenida eras como un animalillo asustado, eso si con piel de porcelana y dientes de diamante, sin embargo ahí estabas tú, no desafiante ni amenazante, mas bien curiosa y hermosa bajo la luz de aquella luna inmensa que asomaba por entre las grandes secuoyas en aquel paraje inhóspito de las montañas rocosas…
Llevaba días siguiendo tu rastro y estaba desconcertado, yo sabia como evitar que me olieras, así que tus actos no fueron fruto de la desesperación o la huida, simplemente eras desconcertante. Durante aquellos días viajaste por arroyos y praderas llenas de flores y bayas, te asomaste a acantilados, incluso te bañaste en el mar, durante días no buscaste ninguna compañía de los tuyos con los que formar una manada, ni si quiera acechaste a los múltiples humanos que se cruzaban en tu camino, simplemente ibas como un cachorro descubriendo el mundo por primera vez… era increíble tratar de descubrir que harías a continuación y en ocasiones pensaba que eras un autentico enigma, ni si quieras parecías una vampiro, ni si quiera creía que hubieras matado alguna vez… a duras penas encontré restos de animales de los que te alimentabas… tu olor no era a muerte, solo a bosque y a algo parecido a las flores secas que muchas chicas guardan entre las hojas de sus libros preferidos y diarios…
Aquel día me sorprendí al comprobar que habías ido a un pequeño pueblo y me acerqué temeroso, alerta pero mas curioso, por tu cambio de actitud… fuiste demasiado rápida y ya habías huido de allí dejando unos harapos en una tienda de ropa, te seguí pero solo te vi al llegar a las montañas, a lo lejos…
A lo lejos ondeaba un vaporoso vestido de color negro con un corpiño que marcaba tu pecho y tu cintura resaltando tu feminidad. Solo eras una sombra para el mundo, tan rápida, tan mortal pero yo, era capaz de ver el brillo de tus ojos que remarcaban el verdor de tu mirada… y esos labios carnosos que mordías y arañabas con tus afilados dientes de diamante…
Tu mirada me sorprendió… tu presencia serena y penetrante… por primera vez vi tu rostro, hermoso, pálido y tremendamente humano, era la primera vez que veía con tanta claridad un atisbo de humanidad en un vampiro…
Corrías alegre y despreocupadamente y de pronto paraste en seco, estabas en lo alto de una montaña prácticamente desértica, sin aquellas grandes secuoyas que dominaban aquel prolifero bosque, te paraste y miraste alrededor… Luego miraste fijamente mi posición, creí que me habías visto, dudé y me escondí entre la maleza… en verdad no estaba seguro. Lo había hecho todo bien, ir en contra del viento y mantenerme los suficientemente lejos como para que una vampira joven como tú, no pudiera si quiera presentirme. Miré alrededor y comprobé que no había más animales ni excursionistas despistados cerca que pudieran atraer tu atención… Me mirabas a mí, durante un momento incluso vi mi reflejo en tu pupila… mirabas a tu alrededor, supongo que para saber si iba con mi manada. Los lobos nunca vamos solos de caza…
Tu respiración comenzó a agitarse y de pronto arrancaste a correr por el bosque, yo corrí tras de ti con mi atronador gruñido rompiendo el silencio de aquella noche de luna llena…. La caza había comenzado….
Notaba el temor golpear tu pequeño pecho y tu respiración rasgar mis oídos, y durante un segundo tus gemidos me parecieron cautivadores. Entonces te ví, justo llegabas a un riachuelo que atravesaba el valle y con dos grandes zancadas podías haberlo atravesado pero en lugar de ello, diste dos pequeños pasos que apenas salpicaron y como un hada posándose en el agua y creando ondas corriste por el río sin salir de él… yo seguí tu camino, el ruido del agua chapotear y romperse a mi furibundo paso, hizo alarmarse multitud de animales y en especial aves que parecían dormitar a las orillas…
Sin embargo cuando miraste atrás, vislumbré una sonrisa que asomó por la comisura de tus labios y me sorprendió al no ver crueldad en tu gesto, solo era una sonrisa picara… entonces comenzaste a zigzaguear y yo corrí tras de ti…
Hice acopio de toda mi fuerza y aumenté la velocidad pero entonces, sorprendentemente tú redujiste la tuya. Los de tu especie erais especialmente rápidos y escurridizos, sin embargo tu parecías trotar despreocupadamente como un caballo jerezano pavoneándose, mostrando su arte y su maestría… sabia que podías ir tan rápido que haberte perdido habría sido lo lógico, por eso íbamos a tanta distancia, jugábamos con la sorpresa para poder cazar… pero tu parecías no conocer las reglas del juego.
Sin embargo lo que yo no sabia, era que tu jugabas a un juego muy distinto al mío…
Tu risa resonó en el bosque y me sorprendí a mi mismo sonriendo a mi vez. Miré a mi alrededor y entonces te vi a través de la maleza y los robustos troncos, corrias casi a la par mía y no apartabas tus ojos verdes de mi mirada penetrante y como guiado por una certeza absoluta reduje aun mas mi paso hasta parar al otro lado del río, te perdí de vista pero entonces, entre la maleza vi aparecer tu exuberante melena y tus ojos de gata… yo caminé lentamente hacia ti y tu diste un paso atrás, el instinto de supervivencia era muy fuerte en los tuyos, yo ni quiera sabia que estaba haciendo…
En ese instante solo podía mirar todos y cada uno de los rasgos de tu rostro y por un momento desee contemplarte como solo un hombre te vería…
Me transformé en apenas unos segundos y quedé desnudo ante ti, tu volviste el rostro lo suficiente para darme tiempo a atravesar el río a nado y aparecer ante ti empapado e indefenso como un simple mortal…
Tenia miles de preguntas que hacerte pero entonces oí tu dulce voz hablarme en forma de susurro…
-¿que eres tú?- dijiste y tu belleza me pareció tan sublime en aquel instante que entendí por que erais tan mortales… una combinación mortal de bellaza y falsa fragilidad que provocabais deseo incluso sin ser conscientes de ello…
Miré tu piel pálida y acerqué el dorso de mi mano morena, tostada además por las largas jornadas corriendo bajo el sol, a tu traslucida mejilla… en ese instante podías haber huido como un animal asustado, pues notaba tu intranquilidad y harto como estaba de cazar a los tuyos, sabia que una simple mirada era un pensamiento de escape, sin embargo tus ojos se perdieron en mi oscura mirada y tu gélido aliento transformó mi curiosidad en deseo…
Especies mortales… enemigos eternos y sin embargo nunca había sentido esto por nadie, ni por las jóvenes de mi manada ni por las chicas que se habían cruzado por mi vida… tú, mi enemiga mortal te habías convertido en lo único que podía matarme… porque nunca habría dejado a nadie más acercarse lo suficiente… hasta meterse bajo mi piel… por un instante creí morir de deseo si no te tocaba, si tu me rechazabas…
Mis labios se posaron en los tuyos y torpemente, como hace una niña, devolviste el beso, aquello me llenó de una pasión que nunca había conocido y como guiado por mi instinto animal devoré tu párvula boca con una violencia que jamás había sentido… y por primera vez, di con una criatura que no solo aceptaba y toleraba mi fuerza animal, sino que me arañaba y me devolvía aquellos gestos de pasión con la misma fuerza hasta rasgar mi piel y dañar mi cuerpo inmortal….
La noche quedó quebrada por gemidos y gruñidos hasta oír aullar a otros lobos en la lejanía… el amanecer llegó y los primeros rayos me despertaron, busqué tu gélido cuerpo pegado a mi ardiente piel, pero no lo hallé… durante un momento temí que no hubieras podido huir del sol, me sorprendí a mi mismo con aquel pensamiento, nunca había deseado el bienestar de un asesino, pero en aquel instante solo podía ver tu dulce sonrisa y tus ojos verdes penetrando en mi alma… recordé haber despertado de madrugada y haberte visto vigilante de mis sueños, los vampiros no dormís nunca y tú simplemente fuiste la guardiana de mi reposo y yo dormí con tu mano entrelazada a la mía y reposando como una bella estatua de mármol sobre mi pecho, respirando al unísono con mi respiración…
Un ruido me volvió a la realidad, quedé en alerta y de entre las ramas vi mi manada aparecer, todos estaban en alerta y al verme solo, volvieron a su estado mortal.
-¿Donde está…?- dijo uno de ellos.
-…no lo sé, la perdí…- dije temeroso de que notaran en mi voz la traición de mi corazón…
-¿Luchasteis…?- preguntó otro.
-Pues claro, tiene su olor por todo el cuerpo y mira que arañazos…- dijo señalando mi espalda- vaya, ha debido ser una lucha bestial… mira como te ha dejado…- dijo tomando mi barbilla y mirando mi labio hinchado.
Yo recordé sus besos y sus mordiscos en mi labio inferior y me estremecí, algo dentro de mí me hizo saber que yo ya era de ella… incluso me imaginé luchando contra mi propia manada por salvarla…
-…tranquilo, ya la encontrarás otro día… ¡vamos¡- dijo transformándose.
Yo lo seguí y mientras corría por aquellos apabullantes bosques, recordaba nuestra noche juntos, recordaba tu mirada y tu piel, tan pegada a la mía, que hasta tomó mi calor como suyo, tornando tu piel brevemente rosada… sabiendo que en cuanto se escondiera el sol yo iría en tu busca y te haría otra vez mía…
jueves 11 de febrero de 2010
"¡Este jueves, un relato¡" Crisis... Crisis y tequila
-¿No crees que estás bebiendo mucho…?- preguntó Alfredo con el convencimiento de que a la velocidad a la que bajaba aquella botella de tequila no era normal. Observó nuevamente como con actos mecánicos ella lamía con picardía su piel clara, echaba sal y tras beber aquel chupito colmado, lamía y comía aquella rodaja de limón sin una mueca de desagrado, ni si quiera un ápice de escalofríos, de los que le provocaban a él, toda aquella bebida mas fuerte que una tónica…
-¿Acaso no sabes que estamos en crisis?- contestó ella con una insondable sonrisa que él fue incapaz de denominar como felicidad real, ironía o burla… de todas formas sabia perfectamente que ella no era una persona que estuviera normalmente en un estado feliz…
-… realmente me vuelves loco…
-Gracias…- contestó ella con una amplia sonrisa. Pero esta vez, Alfredo quedó maravillado al ver asomar por sus mejillas un ligero rubor que confirmaba que ella realmente había tomado aquello como un comentario cariñoso…
-¿Ya estás borracha?
-¡¡¡Pues claro¡¡¡ ¿O no ves que llevo ya media botella?- Alfredo dedicó una leve mirada a la botella y se la arrebató de los dedos dejando aquel ultimo chupito hasta la mitad. Lucia refunfuñó en un tono inaudible para luego seguir el ritual hasta apurar aquel último chupito… Ella sabía que los mexicanos tomaban aquello en otro orden pero adoraba comerse el limón en último lugar y como ella tenía la teoría de que todo podía adaptarse a su manera de ver la vida, seguía su propio orden…
Alfredo comenzó entonces su otro ritual… se levantó y comenzó a recoger y a limpiar mientras comenzaba su monologo…
-No deberías beber así… sabes que luego haces tonterías, que dices una sarta de incoherencias, que te dedicas a soñar despierta y luego te entristeces con los recuerdos amargos que han marcado tu existencia, que recuerdas a quienes se han ido y a los que has abandonado, que crees que el futuro es incierto y por supuesto que todo el universo se ha confabulado para que tú no cumplas ninguno de tus sueños… no me gusta verte llorar… y tu alma siempre está tan llena de grises, que no puedes evitarlo… y yo no sé como consolarte… porque mi alma también está llena de grises…
Lucía seguía dando vueltas por el apartamento sin apenas prestar atención a su maniática organización que se había apoderado del apartamento. De pronto al oír sus ultimas palabras se paró en seco y dijo algo que confirmó que había oído todas y cada una de sus palabras… - tranquilo… esta vez mi alma no hace caso a mis grises… esta noche junto a ti… veo el cielo.
Alfredo la miró por primera vez en aquella noche… volvió a ver sus mejillas ruborizadas de forma distinta, la observó como la descubrió aquella primera vez en la playa con las mejillas sonrojadas por el sol, con aquellos ojos verdes tan claros que brillaban bajo el influjo del mar hasta casi tornarlos de color celeste… y aquella sonrisa, aquella sonrisa franca y tierna que le había llevado a creer en que dentro de ella había todo un mundo… del mismo modo que nadie podía acotar el cielo, creyó que nadie podría acotar su mente…
Alfredo sonrió y vió entonces que llevaba unas velas y una manta en la mano, él le preguntó que donde iba con aquellas cosas.
-Es que estamos en crisis… la bolsa cae, los políticos discuten como niños de colegio, el paro parece la pandemia del siglo XXI, todos hablan y yo cada día estoy mas confusa, hay rumores de despido en el curro todas las semanas y para colmo ya no puedo hacer horas extras por lo que mi sueldo no solo no sube sino que ha bajado considerablemente… mi jefa me hace “Mobbing” y tengo un compañero que está deprimido y amenaza con venir un día a la oficina con la escopeta… pero…- dijo en un suspiro.
Alfredo la escuchaba preparado para consolar una vez más su oscura alma, sus tristezas y sus lágrimas que caerían a raudales a pesar de sus palabras… pero ella simplemente quedó callada…
Lucia salió del apartamento y miró el cielo… era noche cerrada pero la luna en estado creciente estaba en una fase muy avanzada e iluminaba todo lo suficientemente como para vislumbrar la playa completamente vacía… Lucia se volvió hacia su amado y con una sonrisa pícara en sus labios le dijo-…ven…- y se encaminó a la inmensidad de la noche con Alfredo siguiendo sus huellas en la arena…
Al llegar a escasos metros del mar, estiró la manta y encendió las velas colocándolos en los extremos de la manta, luego camino unos pasos mas hacia el mar y se detuvo, luego Lucia aspiró el aroma salado y helado que penetraba directamente en sus pulmones con una energía que la hizo emitir un gemido de placer absoluto…- ¿Sabes?...- dijo y espero que Alfredo se colocara a su lado para mirar aquella mirada profunda que tanto le había impactado aquella primera vez en la playa…- el mundo está en crisis pero esta vez el alcohol no traerá a mi la pena, ni las lagrimas, ni dejaré que domine mi ser mi alma llena de grises… esta vez es diferente… porque aunque el mundo esté en crisis… ¡¡¡yo te tengo a ti¡¡¡- dijo con una amplia sonrisa que iluminó aquella noche tan solo para él…
Lucia corrió entonces hacia el mar y despojándose de su ropa quedó completamente desnuda, bañada tan solo por aquella tímida luz del cielo que la volvió sobrenatural, un ser mágico y reluciente que se fundía con la espuma de mar y entre las olas se zambullía tan solo para demostrar lo feliz y pletórica que se sentía a su lado…
Alfredo quedó maravillado… nunca, desde que la había conocido, se había atrevido a bañarse de noche y menos aún desnuda… Vió su rostro emerger de las aguas con sus pechos húmedos reluciendo bajo aquella luna a medio completar y realmente creyó ver a una sirena invitándole a entrar en sus aguas y aunque dudó un segundo, todo su ser le gritaba que eso era lo que deseaba… solo tardó un momento en desnudarse con la misma pasión y zambullirse junto a ella en aquel mar del mediterráneo, para vivir en aquel mundo de montañas rusas emocionales, de crisis y de tequila…
viernes 5 de febrero de 2010
Sabados Literarios de Mercedes. Mi segunda oportunidad... mi ultima oportunidad
Ésta es mi oportunidad… todos miran a otro lado… todos observan el ruido y el caos del mundo mientras yo corro al lugar mas lúgubre y escondido donde poder desguarecerme… huir de la impertinente y acusadora mirada de los carceleros de mis sueños… de los que me espían a todas horas, de los que tratan de robar mis sueños, de los que a gritos me llaman loca y entre susurros atormentan mi alma diciendo que todo está en mi cabeza… ellos que dudan de mi amor, de mi pasión… de tu existencia… Los sentimientos siempre han sido mis enemigos… ellos que me llevaron a esta jaula dorada, donde entre sonrisas malévolas y palabras bienintencionadas mis centinelas enfermos de resentimientos, enemigos de las ilusiones, con mas realidad en sus vidas de las que pueden soportar… tratan de doblegar mi voluntad, de moldear mi mente como un artista hace con su arcilla… tomándola entre sus dedos, introduciéndolos en la masa deforme que es mi cerebro, notándola húmeda y pringosa con mirada maquiavélica… siento como destruyen mis posibilidades de sueños, aniquilan y destruyen con sumo placer… todo lo que mi cerebro guarda en su ser…
Me invade la incertidumbre por un momento de debilidad absoluta que hoy marca mi piel por el dolor, al ver romperse en mil pedazos mi alma austera…
Me como mi orgullo y sonrío mientras siento la humedad en mi interior, siento las lagrimas desbordar cada uno de mis sentidos y arranco mis ojos e hinco las uñas en marfilina piel, arañando y tatuándola con maestría como castigo auto inflingido por mi aflicción, mientras muerdo esta boca traidora que grita tu nombre sin cesar... sin piedad... sin remedio...
Maldigo mi suerte y mi destino que un día te pusieron frente a mí... en mi sendero oscuro, en mi gótico camino y me hicieron soñarte eternamente, anhelarte como el mayor de los secretos de este corazón asesino.... pues por su culpa moriré de amor... por su culpa arrancaré de mí ésta debilidad que me deshumaniza y solo deja la nada... y ese final… Dios, ese final sería tan sublime… me entregaría a él con el alma en las manos y el corazón sangrante, atrás olvidado…
Solo anhelo luchar por salir de una existencia vacua que marca el adiós de una vida efímera como sólo un simple mortal puede verlo... con miedo, con pena, con tortura perpetua en sus pensamientos… Y yo, que ya vivo por encima de la muerte, por encima de vida misma, del adiós que a otros abaten, del te quiero robado en momentos intensos al amante, estoy por encima del amor... estoy por encima del dolor de ...la perdida… por encima del odio, de la inminente desesperación que embarga mis sentidos, estoy por encima de cualquier emoción, estoy por encima de todo... fuera del mismo mundo, donde otros luchan por continuar... de donde yo lucho por regresar... tan solo para volver a ti... yo ya no quiero esta vida… si tu no estás en ella…
Gracias.... por mostrarme el infierno con fulgor renovado por tu ausencia... gracias, por el indolente vacío que has dejado en cada uno de mis suspiros, por la respiración entrecortada, por los odiados momentos de desesperación, por la iracunda sensación de que el final se aproxima y solo tu piel parece calmar lo que en verdad llevo escrito en mi alma, el destino que se marca a fuego en mí ser con tu nombre y que me hace ser solo bruma en las noches de luna llena... gracias por mostrarme el mundo tal y como yo ya lo había soñado.... desde siempre... para siempre... pero nunca más a la vez…
Miro el abismo bajo mis pies… todos se han dado cuenta de que he subido al tejado, miro el cielo estrellado, todos me miran como si estuviera loca… pero siento que estoy cerca de la liberación…
…Solo un paso y estaré fuera de este mundo y mas cerca del tuyo… mas cerca de ese estado que todos llaman muerte… al que yo llamo calma… al que yo aclamo con ansias… con liberación en el alma… con lagrimas en los ojos y una sonrisa tranquila en los labios… todos miran mis muñecas y las marcas que tu muerte causaron, cuando oía como, desde ese mundo me llamabas… ahora es mi segunda oportunidad… la de reunirnos juntos de nuevo… y ni el tiempo de ese reloj de arena podrá volver a separarnos… ni si quiera el cielo o el infierno… pues siempre he sabido que junto a ti… viviremos en el limite mismo de este abismo… condenados para siempre en la nada… y sin embargo por siempre juntos…
Solo un paso y habrá una loca menos, una soñadora menos en el mundo… y un espíritud errantes más en tu mundo… tú pronuncias mi nombre en el viento, me llamas a tu lado y tu susurro acaricia mi piel helada… dejo caer mi pijama de enferma y arranco de mi muñeca la pulsera que me declara completamente perturbada… y con una felicidad plena, aprovecho esta segunda oportunidad que me ha dado la diosa muerte de reunirme contigo… y abrazo el aire… siento el frío cortante al caer y veo tus ojos oscuros ante mi… siento tu beso final justo antes de romperme como una muñeca de fina porcelana al tocar el duro cemento…
No recuerdo el dolor, ni recuerdo el sufrimiento, no recuerdo mi cuerpo destrozado, ni recuerdo el ser consciente de haberme roto en mil pedazos… pues mi alma ya estaba contigo desde que di aquel paso y ahí, a tu lado, nada podía tocarme… nada que no fuera tu alma inundando mi alma… entrelazadas en el dulce purgatorio de tus brazos… unidas dos almas gemelas y errantes fuera de toda lógica… en el abismo de nuestro amor eterno…
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