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jueves, 11 de febrero de 2010

"¡Este jueves, un relato¡" Crisis... Crisis y tequila

 
-¿No crees que estás bebiendo mucho…?- preguntó Alfredo con el convencimiento de que a la velocidad a la que bajaba aquella botella de tequila no era normal. Observó nuevamente como con actos mecánicos ella lamía con picardía su piel clara, echaba sal y tras beber aquel chupito colmado, lamía y comía aquella rodaja de limón sin una mueca de desagrado, ni si quiera un ápice de escalofríos, de los que le provocaban a él, toda aquella bebida mas fuerte que una tónica…
-¿Acaso no sabes que estamos en crisis?- contestó ella con una insondable sonrisa que él fue incapaz de denominar como felicidad real, ironía o burla… de todas formas sabia perfectamente que ella no era una persona que estuviera normalmente en un estado feliz…
-… realmente me vuelves loco…
-Gracias…- contestó ella con una amplia sonrisa. Pero esta vez, Alfredo quedó maravillado al ver asomar por sus mejillas un ligero rubor que confirmaba que ella realmente había tomado aquello como un comentario cariñoso…
-¿Ya estás borracha?
-¡¡¡Pues claro¡¡¡ ¿O no ves que llevo ya media botella?- Alfredo dedicó una leve mirada a la botella y se la arrebató de los dedos dejando aquel ultimo chupito hasta la mitad. Lucia refunfuñó en un tono inaudible para luego seguir el ritual hasta apurar aquel último chupito… Ella sabía que los mexicanos tomaban aquello en otro orden pero adoraba comerse el limón en último lugar y como ella tenía la teoría de que todo podía adaptarse a su manera de ver la vida, seguía su propio orden…
Alfredo comenzó entonces su otro ritual… se levantó y comenzó a recoger y a limpiar mientras comenzaba su monologo…
-No deberías beber así… sabes que luego haces tonterías, que dices una sarta de incoherencias, que te dedicas a soñar despierta y luego te entristeces con los recuerdos amargos que han marcado tu existencia, que recuerdas a quienes se han ido y a los que has abandonado, que crees que el futuro es incierto y por supuesto que todo el universo se ha confabulado para que tú no cumplas ninguno de tus sueños… no me gusta verte llorar… y tu alma siempre está tan llena de grises, que no puedes evitarlo… y yo no sé como consolarte… porque mi alma también está llena de grises…
Lucía seguía dando vueltas por el apartamento sin apenas prestar atención a su maniática organización que se había apoderado del apartamento. De pronto al oír sus ultimas palabras se paró en seco y dijo algo que confirmó que había oído todas y cada una de sus palabras… - tranquilo… esta vez mi alma no hace caso a mis grises… esta noche junto a ti… veo el cielo.
Alfredo la miró por primera vez en aquella noche… volvió a ver sus mejillas ruborizadas de forma distinta, la observó como la descubrió aquella primera vez en la playa con las mejillas sonrojadas por el sol, con aquellos ojos verdes tan claros que brillaban bajo el influjo del mar hasta casi tornarlos de color celeste… y aquella sonrisa, aquella sonrisa franca y tierna que le había llevado a  creer en que dentro de ella había todo un mundo… del mismo modo que nadie podía acotar el cielo, creyó que nadie podría acotar su mente…
Alfredo sonrió y vió entonces que llevaba unas velas y una manta en la mano, él le preguntó que donde iba con aquellas cosas.
-Es que estamos en crisis… la bolsa cae, los políticos discuten como niños de colegio, el paro parece la pandemia del siglo XXI, todos hablan y yo cada día estoy mas confusa, hay rumores de despido en el curro todas las semanas y para colmo ya no puedo hacer horas extras por lo que mi sueldo no solo no sube sino que ha bajado considerablemente… mi jefa me hace “Mobbing” y tengo un compañero que está deprimido y amenaza con venir un día a la oficina con la escopeta… pero…- dijo en un suspiro.
Alfredo la escuchaba preparado para consolar una vez más su oscura alma, sus tristezas y sus lágrimas que caerían a raudales a pesar de sus palabras… pero ella simplemente quedó callada…
Lucia salió del apartamento y miró el cielo… era noche cerrada pero la luna en estado creciente estaba en una fase muy avanzada e iluminaba todo lo suficientemente como para vislumbrar la playa completamente vacía… Lucia se volvió hacia su amado y con una sonrisa pícara en sus labios le dijo-…ven…- y se encaminó a la inmensidad de la noche con Alfredo siguiendo sus huellas en la arena…
Al llegar a escasos metros del mar, estiró la manta y encendió las velas colocándolos en los extremos de la manta, luego camino unos pasos mas hacia el mar y se detuvo, luego Lucia aspiró el aroma salado y helado que penetraba directamente en sus pulmones con una energía que la hizo emitir un gemido de placer absoluto…- ¿Sabes?...- dijo y espero que Alfredo se colocara a su lado para mirar aquella mirada profunda que tanto le había impactado aquella primera vez en la playa…- el mundo está en crisis pero esta vez el alcohol no traerá a mi la pena, ni las lagrimas, ni dejaré que domine mi ser mi alma llena de grises… esta vez es diferente… porque aunque el mundo esté en crisis… ¡¡¡yo te tengo a ti¡¡¡- dijo con una amplia sonrisa que iluminó aquella noche tan solo para él…
Lucia corrió entonces hacia el mar y despojándose de su ropa quedó completamente desnuda, bañada tan solo por aquella tímida luz del cielo que la volvió sobrenatural, un ser mágico y reluciente que se fundía con la espuma de mar y entre las olas se zambullía tan solo para demostrar lo feliz y pletórica que se sentía a su lado…
Alfredo quedó maravillado… nunca, desde que la había conocido, se había atrevido a bañarse de noche y menos aún desnuda… Vió su rostro emerger de las aguas con sus pechos húmedos reluciendo bajo aquella luna a medio completar y realmente creyó ver a una sirena invitándole a entrar en sus aguas y aunque dudó un segundo, todo su ser le gritaba que eso era lo que deseaba…  solo tardó un momento en desnudarse con la misma pasión y zambullirse junto a ella en aquel mar del mediterráneo,  para vivir en aquel mundo de montañas rusas emocionales, de crisis y de tequila…

sábado, 26 de diciembre de 2009

Olor en mi piel... Navidad, sexy Navidad....





Navidad… sexy Navidad, nunca creí que la Navidad fuera algo sexy, no hasta que vi a aquella exuberante mujer con aquella faldita roja y el gorrito de Papá Noel… sus labios también de rojo carmesí eran la guirnalda perfecta a tan sensual escena… verla en la pista de baile moviendo sus caderas y con aquel escote de vértigo me hizo creer, que aquellos ojos de gata eran el regalo de Navidad que yo había pedido…
Todos la observaban… ¿como no hacerlo…? Mis colegas de oficina, con los que acudí a aquel bar de una calle cualquiera con el pretexto de la cena de empresa, la miraban baboseando… aquello tampoco me parecía del todo sano….
La chica, que aparte de guapa y sensual, no hacia nada por provocar al personal, bailaba ajena a todo junto a sus amigas. Todo fue casual hasta que nuestras miradas se encontraron en la obscuridad de aquel local… sus ojos de gata me miraron con media sonrisa, aquello me detuvo en el espacio y el tiempo, con tan solo una respiración y hasta que mis pulmones no pudieron mas… entonces volvió el sonido y el resto del mundo con él… sin duda aquella mirada gatuna sacudió mi ser…
Entonces ella bailó para mi… sus ojos no se apartaban de los míos y sus caderas, movidas por la música frenética recorrían el camino de mi deseo con asombroso acierto…
Solo tuve un segundo para captar su guiño, uno que me hizo analizar lo hasta entonces ocurrido…
Ella movía sus caderas y sus manos recorrieron su escote suavemente bajo la mirada de todos… pero solo a mi miraba, cuando guiñó aquel ojo de gata, color verde esmeralda… y sin embargo había desaparecido… entre la gente una mancha roja entre el espacio que dejaba la muchedumbre, de refilón un gorrito rojo navideño con aquella bolita tan graciosa que sobre salía entre la gente… iba a la planta baja y en segundos y solo guiado por un deseo jamás sentido ni confesado, seguí su ondeante figurar rojiza por las escaleras… al llegar a la plena obscuridad perdí su rastro, todo el lugar olía a humo y alcohol derramado, pero entre esos olores una fragancia a fruta fresca de verano y de flores exóticas envolvía especialmente aquel oscuro habitáculo y mientras caminaba guiado por aquel olor, su imagen apareció de la nada…. Apoyada sobre el quicio de la puerta y con una sonrisa que me sacudió el alma…
Sus labios invadieron los míos y con sumo placer me rendí a su lengua caliente y a su sabor dulce y perenne, nunca probé unos labios así, tan húmedos que me hicieron excitarme de forma evidente… yo me incomodé, sin embargo tu mano sin dejar de mirar mis ojos marrones, acariciaron mi pantalón y con movimientos cautos y certeros supiste llegar a mi objeto del placer…
Una oleada se apoderó de mí y mil ideas agolparon mi mente… un hola tal vez… pero tus labios no me dejaron. Traté de ser dulce… pero tus dientes me mordían y la pasión me hacia un amante incontenible. Trataba de ser todo lo que una mujer suele desear… pero tu no parecías una chica convencional… me dejé llevar por tu pasión y me convertí en un lobo que contra una esquina te arrinconó y con un leve movimiento me introduje en tu ropa interior… tu excitada, gemías y suspirabas y yo te devoraba poseído  por el poder que desprendías… solo un segundo y tu supiste encender mi fuego, solo un instante y te poseí entre caricias robadas, labios carnosos y el sabor dulce de tu piel clara…
Lamí tus pechos y lamí tus labios mientras te poseía y sentía como el huracán de mi ser arrasaba tu cuerpo de forma apasionada… tu sentías como no dejaba rincón de ti que no poseyera y suspirabas indefensa entre mi abrazo de fiera…
Temblé al final… y dudé un segundo, pero tu mirada me sostuvo… unos segundos en vilo, aun con tu respiración en mi oído… me besaste largamente y yo simplemente quedé bloqueado, tratando de aclarar mi mente y de concordarlo con mis labios…
Te marchaste con una sonrisa y me dejaste con la respiración entrecortada y el cuerpo alterado… unos momentos para componerme y mientras colocaba mi camisa de botones arrancados y limpiaba mis labios con restos del rojo de tus labios, me miré en el espejo y recordé con sumo placer nuestro encuentro inapropiado… nada sabia de ti… sin embargo te tenia aun sobre mi piel, te sentía, te olía, palpitabas aun en mi cuerpo extenuado… y me recree nuevamente con tu sabor salado, con una sonrisa que marcó en mi vida un antes y un después.
Salí de aquel baño dispuesto a saber tu nombre y descubrir los secretos que aun quedaron por decir en aquel encuentro inesperado…
Cuando subí no estabas, ni tu, ni tus amigas, ni si quiera tu perfume ondeaba, ni había rastro de tu estela sonrojada… mi amigo me miró extrañado y yo simplemente puse una excusa y salí a la calle desconcertado…
Aquella noche volví a soñar contigo… muchas mas vinieron después… y todavía hoy huelo tu aroma en mi piel….

lunes, 21 de diciembre de 2009

Olor en tu piel...

Miras mis ojos de gata descarada y busco el camino a tu deseo con miedo a erratas… dos desconocidos en la noche que aprenden a besarse y a tocarse entre miradas…
El sendero que lleva a tu pantalón abultado lo recorro con la sonrisa de una pantera salvaje que encontró distracción en los baños de un bar de una calle cualquiera, donde tus labios me besaron si decir lindezas…
Entiendo el deseo que veo en tu ojos asomar y enloquezco de placer al notar tu lengua bajar…
Solo tú palpitas como un huracán, que sobre mi casita soplando y soplando vas, como un lobito malo llevando en la mano mi arrebato
Acaricias entre sombras las curvas que con deseo serpenteo, tan solo para acoplarme a tu cuerpo y que sientas entre suspiros mi piel mojada en los dedos de tu mano cuando con descaro se meten en mis bragas
Y con facilidad pasmosa nos hayamos rendidos tras miradas y sonrisas, a los placeres mas puros, pues no hay nada mas arrollador que dos desconocidos en lo obscuro…
El bar hervía y tu sangre me complacía con los aromas a sexo que de tu piel hedía y saboreaba la sal de tu cuerpo y mi mente te poseía, como el duende que esconde sus besos entre flores marchitas
Solo necesitaba mi boca y sin embargo, todo mi ser ponía, en poseer a un desconocido que en horas me provocaba un deseo que nunca reconocería, ni a extraños ni a conocidos, pues lo que a mi me poseía era el instinto mas bajo que hacia de mis pensamientos todo un pecado
Pecado de carne y saliva, de aire respirado, de sonidos gemidos, de suspiros bienaventurados que de mi boca salía y tu respirabas con placer y adoración decoraba el ambiente de aquella habitación…
Tus manos robaban mi piel entre besos y caricias y yo me dejaba querer por lo que desconocía… nunca busqué el amor, nunca me quise casar, solo aquella noche placeres quería hallar con una hombre del que nada sabia
No quiero un hola, no quiero un adiós, ni un nombre ni un dios, hemos venido aquí a lo que nos interesa y de ti, solo lo que tu cuerpo expresa
Ámame con locura esta noche, una hora de extenúa pasión que nos lleve y nos arrastre a los dos, que nos toque con su humedad y nos hagan gemir y gritar y entre suspiro no diré tu nombre… y no me culpes amor si te utilizo pues de ti solo quiero estos minutos… un hoy sin mañana, un ahora sin después, un momento sin final ni por qués… solo déjame ser tu amante esta noche y ser todo lo que deseas y lo que fantaseas… que mañana seré solo el olor que en tu piel aun queda….