Nací como humana pero mis sueños me hicieron escribiente... con la pluma entre los dedos, marcaba mis sueños en un papiro fino y roto. Soñaba para escribir, escribía para revivirlos y cuanto más soñaba más escribía y más deseaba cumplir mis sueños. Llegué a adulta y aun ocupaban mi mente, me dejaba llevar a un fantástico mundo donde solo con mi pensamiento era princesa, guerrera, hada o musa…No quiero una vida real si no tengo sueños... nací como humana pero mis sueños me hicieron escribiente…
viernes, 23 de noviembre de 2012
"Este Jueves un relato" Mi arte paralelo. Muy personal...
Escribir siempre es algo complicado cuando el tema es uno mismo...
Aunque también es cierto que en todo lo que escribo no solo pongo toda mi pasión sino también una parte de mí, tal vez incluso un trocito de mi alma… no sé si eso me hace mejor o peor escritora, pero así soy.
Sin embargo, al final, la distancia que te permite que sean los personajes que creas los que vivan y opinen por ti, te da licencia para hacer o decir a través de tus marionetas imaginarias, todo aquello que la imaginación permita... sin miedo a atreverme a todo¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Pero hablar de uno mismo siempre suena a pedantería y en parte, aunque haya la disparatada teoría de que todos los escritores lo somos, creo que al final es un tema que odiamos tratar o al menos... escribir sobre ello.
Sin embargo par mi éste jueves, a pesar del cariz personal que conlleva el tema, no me preocupa demasiado escribir sobre ello y es porque sé que es una buena forma de conocer a mis compañeros Jueveros y que vosotros me conozcáis a mi...
He pensado mucho sobre las cosas que suelo hacer en mi tiempo libre. Todos sabéis que me gusta cocinar (incluida alguna que otra magdalena) y seducir, léase “Aromas de seducción...”, pero lo que algunos puede que no sepan es que me encanta dibujar… y que precisamente por eso, me hice escritora.
Mi padre era pintor…. Así que me crié rodeada de arte.
Mi padre poseía docenas de libros de literatura y arte, sobretodo libros de pintura de Velázquez, Sorolla y muchos más que yo he heredado y atesoro con mucho amor… Crecí rodeada de mucha creatividad.
Cuando era pequeña me pasaba las horas viéndole pintar en lienzos en blanco mundos increíbles, amaneceres imposibles llenos de colores y formas que desconocía que pudieran ser posibles, atardeceres llenos de melancolía, escenas llenas de vida y de pasión colmando y creando en mis noches sueños igual de fantásticos.
Por aquel entonces yo también quería ser pintora y mi padre se tomó mi empeño como un gesto tan entrañable que no dudo en cederme un caballete pequeño, toda una gama de oleos y un montón de pinceles…
Lo había visto miles de veces… sabía cómo dar cada pincelada y hacia donde darlas para conseguir el efecto deseado, a veces a golpecitos y otras con finas pinceladas arrastradas hasta lograr dar forma a lo que era capaz de imaginar.
Sin embargo… el resultado fue toda una decepción para mí.
Me sentí muy ofuscada y frustrada.
No entendía como podía ser tan mala cuando era capaz de visualizarlo tan perfectamente en mi mente…
Mi padre siempre me llamaba impaciente… me decía -hija mía, la capilla Sixtina no se hizo en un día ni si quiera un cuadro se hace en ese tiempo… del mismo modo, no puedes pintar como yo la primera vez que te pones,
Triste y afligida, cogí una hoja y comencé a dibujar a lápiz, lo que yo quise plasmar sin ningún acierto en el lienzo… Al terminarlo se lo enseñé a mi padre y éste me dijo.
-Hay pintores y pintores… tú no sabrás pintar con oleos, pero dibujas muy bien con lápiz.
Aquello me animó y desde entonces comencé a dibujar con lápiz en blocs y cuadernos de dibujo que me padre me regalaba…
Así fue como empezó y terminó mi breve carrera de pintora.
Y como se me daba mejor describir con palabras que plasmar en un lienzo lo que mi imaginación creaba, empecé mi carrera de escritora… que como veis más que un hobbies se ha convertido en lo que soy.
Ahora mismo tengo varios blocs y he realizado varios retratos a amigos. Esos no los puedo enseñar porque los regalé… pero, aquí adjunto un par de los últimos que he hecho a ver que os parece…
Sea como sea, es una faceta más que me llena y me satisface y que me permite expresarme libremente… algo muy importante para cualquiera que se considera mínimamente artista.
Aunque tengo claro que jamás llegaré a alcanzar al que fue mi padre y mentor, el impulsor de mis inquietudes y al que debo hoy en día, poner alma y corazón en cada una de las cosas que emprendo…
domingo, 18 de noviembre de 2012
Aterrador...
Siempre había temido al bosque de noche, podía observarlo con claridad desde mi ventana y con la obscuridad como marco observaba como sus ramas parecían trasformarse en aterradoras garras dispuestas a atraparme.. Siempre había temido aquel bosque de noche, aunque al final descubrí que había cosas que sin parecerlo eran aún más aterradoras..
Corría el año 1882 de nuestro señor, yo era una joven noble que vivía con sus tíos en una enorme mansión a las afueras de un diminuto pueblo de Inglaterra. Apenas tenía 17 años y sin embargo acompañando a mi tía había viajado por toda Inglaterra e incluso había visitado Londres y su maravillosa ciudad. Sin embargo mi tía era una mujer creyente y muy arraigada en sus costumbres y tradiciones, era tradicional y muy radical en lo concerniente al tema de la moral.
Me había vigilado y controlado hasta el hastío en nuestros viajes y me repetía una y otra vez que la única persona capacitada para elegir un buen marido era ella, pues todos sabían lo descarrilada que había sido mi madre y la mala vida que encontró con mi padre, lo único bueno que remarcaba que había salido de aquella relación era yo y ella se sentía en el deber y la obligación de asegurarme el mejor matrimonio posible que su estatus le permitiera..
Yo estaba agradecida, no me malinterpretéis, pero sentía que el amor que se reflejaba en los libros que devoraba con avidez era algo tan sublime que temía no llegar a sentirlo jamás.. Soñaba despierta con ese amor.. con esa pasión..
Un día mi tía me anunció una visita. Yo acudí al solárium como me había indicado y nada más llegar un caballero de unos 45 años con el pelo canoso y bastante apuesto me recibió. Serví el té tal y como me habían enseñado y mostré toda la cortesía que la impresión me permitió, pues al instante de verlo supe que mi tía ya había elegido.
Cada día llegaba a mi casa y nos sentábamos al sol de la mañana mientras él me preguntaba por mis gustos e intereses y él me contaba sobre sus negocios y viajes por Europa.
Era un hombre ciertamente interesante aunque me resultaba rudo y prácticamente analfabeto. Jamás había leído un libro y se jactaba de ser un excelente cazador y poseedor de la mejor finca de caza de todo el norte de Inglaterra. Yo lo observaba lánguidamente mientras soñaba con alguien distinto que me rescatara de aquel matrimonio con aquel hombre mayor, por muy rico que fuese..
Un día mi tía me aconsejó dar unas clases de piano para sorprender a mi prometido pues por todos era sabido que amaba la música por encima de todas las cosas. Una amiga suya le aconsejó que contratáramos a la misma persona que en su momento le enseñó a él y eso mismo hizo. Aquella misma tarde.. El joven más hermoso del mundo entró por la puerta del gran salón, el corazón se me salía del pecho y sólo podía contener la respiración intentando que no escapara desbocado.. Me senté a su lado en el piano y sus delicadas manos acariciaron las mías y yo me estremecí. Tenía hasta ganas de llorar de lo que todo mi ser sentía y clamaba.. Me había enamorado. Todos los días acudía a mi casa mi prometido por la mañana y era incapaz de concentrarme en sus palabras.. Sólo anhelaba que llegara la tarde y con ella mi amado..
Un día me estaba enseñando una pieza muy difícil de Mozart y al llegar a un punto le dije que no podía tocarlo pues con una mano en cada extremo tenía que pulsar una tecla en el centro y que precisaba pues tres manos.. Él dijo que otro genio de la música había dicho lo mismo pero Mozart tenía un truco para esa pieza y que sólo debía usar la cabeza.. Tras pensarlo un instante volví a tocar la última estrofa y sin más agaché la cabeza y la toqué con la nariz..
-Bravo..- gritó William y tras abrazarme con entusiasmo me besó apasionadamente. Sus besos y sus caricias me hicieron arder como yesca.. Escuchamos pasos y nos detuvimos al instante. Me miró un instante y se marchó..
Me torturé preguntándome que pensaría de mí.. Igual pensaba que era una fresca, que lo hacía con todos.. Cuando en verdad había sido mi primer beso.
Al día siguiente en cuanto estuvimos a solas le expliqué que era amor y no lujuria lo que me había movido a entregarme a sus besos.. Y él me confesó que me había amado desde un primer instante.
Hablamos largo y tendido y nuestras manos se entrelazaban y se unían en un ciclo sin fin.. Sin embargo antes de irse se mostró cabizbajo.. Le pregunté que sucedía y él me dijo que mi matrimonio era en apenas unos días.. El 17 de mayo.. Y que eso le entristecía.
Aquella misma noche hablé con mi tía no sobre mi amado sino sobre la posibilidad de posponer el matrimonio.. Pero mi tía me miró fijamente y me dejó muy claro que ese matrimonio se celebraría..
Desde entonces mi tía comenzó a vigilarme y William empezó a entregarme cartas de amor repletas de pasión y unas palabras tan bellas para describir lo que por mí sentía que sólo podía leerlas una y otra vez hasta memorizar sus palabras e imaginarlo a él repetírmelas..
En su última carta, el día antes de celebrar se el matrimonio, William me propuso fugarnos juntos tal y como había leído en mis novelas y me pareció tan romántico..
Aprovechando la soledad de mi alcoba cuando ya estaba preparada para casarme, tomé una bolsa y me metí en el carruaje saliendo por la otra puerta y corriendo hacía el bosque.. Anduve un largo trecho hasta reunirme con mi amado y una vez allí me llevó a una pequeña ermita. Un párroco nos casó y juntos caminamos por el bosque presa de nuestro propio deseo..
Y allí mismo me poseyó entre el follaje de aquel inmenso bosque..
Abrazada aún a su cuerpo temblaba y me sentía pletórica de amor..
Él comenzó a vestirse y yo lo observé con deleite y total devoción.. Me miró largamente y luego comenzó a hablar..
-Vístete.. Voy a llevarte a tu casa.
-a mi casa? que ocurre William..? He hecho algo mal?
- eres mucho más ingenua de lo que creía.. Ni ese cura era real.. Ni estamos casados.. Ni yo te amo..- dijo sin mirarme a los ojos.
-que? Esto es alguna especie de broma?- dije notando como las lágrimas empezaban a empañar mi visión.
-todo esto tiene que ver no contigo sino con Sir Leopold tu futuro marido.. Él una vez mancilló mi buen nombre acostándose con una mujer que él sabía que yo cortejaba y amaba y eso mismo acabo hacer yo..
- sólo era una venganza?
- ya tiene una carta en su poder donde le explico todo esto.. Puedes ir y casarte con él antes de que la lea y que no se atreva a montar el escándalo o bien dejar que esto estalle y así ahorrarte un matrimonio que no deseas.. En parte te he hecho un favor..
-nunca me has querido?
-nunca.. -Dijo mirándome a los ojos.
Junto a la bota que aún no se había puesto había una pequeña navaja.. La tomé y corrí.. Corrí y corrí hacía la mesura del bosque mientras las lágrimas empapaban mi vestido de novia.. Me detuve cuando ya mi pecho ardía y tomé de mi bolso el legajo con todas sus cartas de amor atadas con un lazo rojo, corté con la navaja el lazo y una vez libres las rompí en mil pedazo mientras las lágrimas me anegaban.. Sólo era mentiras.. Mentiras. Tomé de nuevo la navaja y sin dudarlo corté mis muñecas.. Sólo tardé unos minutos en morir.
Siempre me había dado miedo aquel bosque.. Sin embargo ahora era mi hogar.. Allí mismo vi morir a William en pleno duelo con Leopold.. Desde mi bosque vi partir el ataúd con mi tía.. Y en él fui testigo del paso de los siglos.. Y ya no sólo no lo veo aterrador.. Sino que he encontrado algo más aterrador a lo largo de los siglos y es que el mundo está lleno de Williams traicioneros y de Igraines que aún mueren por amor..
jueves, 15 de noviembre de 2012
lunes, 12 de noviembre de 2012
La Humanidad de lo divino...
Había oído su nombre mil veces de
boca del resto de los mortales.. Sabía quién era y la devoción que
los hombres le profesaban.. Aunque había sido criada como una no
creyente y jamás había rezado.. Ni cuando el miedo o la adversidad
se cebaron con mi madre y conmigo..
Sin embargo allí estaba yo, en el Olimpo ante los dioses y lo único que podía pensar era en que no hallaba grandes diferencias entre ellos y las personas a las que había conocido.
Zeus me miró fijamente y habló mientras los truenos resonaban amenazantes..
Pero yo lo había perdido todo, ya no me quedaba nada.. Por lo que no temía a nada.
Todos acordaron hablar con los dioses para pedirles que nos dejaran tener el control sobre nuestro propio destino, pero ninguno se había atrevido..
Yo era virgen y sabía que mi sangre vertida en el templo de Atenea me permitiría ser escuchada.. Aunque a cambio debiera entregar mi vida.
Llevada ante los dioses expuse el deseo de la humanidad y sólo el Rey de los dioses habló..
Eres sin duda una humana valiente.. Y bella. Reconozco en ti vestigios de toda una nueva raza.. Tú eres hija de los dioses.
-Os equivocáis y en todo caso me niego..- yo no creo en los dioses y aún menos soy hija de uno de ellos..
-Todos nuestros hijos son valientes, osados y bendecidos con un poder que no tendría ningún humano.. Tú eres una de ellos¡
- una nueva raza?- susurré.. Los observé largamente y entonces algo dentro de mi se rompió y pude ver más allá de la apariencia humana.. Ante mi se hallaban unos seres de aspecto extraño e incluso todo a su alrededor parecía adelantado a nuestro tiempo..
Tuve entonces una visión del futuro.. De un futuro tan lejano en el que el poder del rayo era utilizado para encender objetos de metal con luces y sonidos.. Los hombres vivían en casas perfectas y la tranquilidad y el bienestar había convertido a la raza humana en sus propios dioses donde algunos curaban con sus manos y otros creaban de la nada..
-donde estaréis vosotros en ese futuro?- pregunté tratando de asimilar lo visto
-los hombres no necesitarán siempre unos dioses en los que apoyarse para seguir adelante.. Vosotros sois nuestros hijos en más de un sentido.. Creamos a tú madre pero tú además eres también como nosotros..
-soy una semidiosa.. Ahora soy divina?
-hija mía.. En éste caso, tu humanidad es lo que te hace divina..
Sin embargo allí estaba yo, en el Olimpo ante los dioses y lo único que podía pensar era en que no hallaba grandes diferencias entre ellos y las personas a las que había conocido.
Zeus me miró fijamente y habló mientras los truenos resonaban amenazantes..
Pero yo lo había perdido todo, ya no me quedaba nada.. Por lo que no temía a nada.
Todos acordaron hablar con los dioses para pedirles que nos dejaran tener el control sobre nuestro propio destino, pero ninguno se había atrevido..
Yo era virgen y sabía que mi sangre vertida en el templo de Atenea me permitiría ser escuchada.. Aunque a cambio debiera entregar mi vida.
Llevada ante los dioses expuse el deseo de la humanidad y sólo el Rey de los dioses habló..
Eres sin duda una humana valiente.. Y bella. Reconozco en ti vestigios de toda una nueva raza.. Tú eres hija de los dioses.
-Os equivocáis y en todo caso me niego..- yo no creo en los dioses y aún menos soy hija de uno de ellos..
-Todos nuestros hijos son valientes, osados y bendecidos con un poder que no tendría ningún humano.. Tú eres una de ellos¡
- una nueva raza?- susurré.. Los observé largamente y entonces algo dentro de mi se rompió y pude ver más allá de la apariencia humana.. Ante mi se hallaban unos seres de aspecto extraño e incluso todo a su alrededor parecía adelantado a nuestro tiempo..
Tuve entonces una visión del futuro.. De un futuro tan lejano en el que el poder del rayo era utilizado para encender objetos de metal con luces y sonidos.. Los hombres vivían en casas perfectas y la tranquilidad y el bienestar había convertido a la raza humana en sus propios dioses donde algunos curaban con sus manos y otros creaban de la nada..
-donde estaréis vosotros en ese futuro?- pregunté tratando de asimilar lo visto
-los hombres no necesitarán siempre unos dioses en los que apoyarse para seguir adelante.. Vosotros sois nuestros hijos en más de un sentido.. Creamos a tú madre pero tú además eres también como nosotros..
-soy una semidiosa.. Ahora soy divina?
-hija mía.. En éste caso, tu humanidad es lo que te hace divina..
sábado, 10 de noviembre de 2012
Matando hadas...
Con una torpeza
que no había conocido jamás trataba en vano de tapar mi desnudez
con aquel minúsculo vestido.. casi no fui consciente de que las
lágrimas empapaban mis mejillas hasta que resbalaron hasta mis manos
y extrañada las acerqué a mi rostro.. Jamás había llorado. Un
pellizco se agarró a mi pecho, no era algo físico, ni sí quiera
era capaz de averiguar de donde provenía tanto dolor y opresión y
entonces supe que aquello era un llanto.. Incontrolable.. Nefasto..
Demoledor..
Busqué tu mirada y no la encontré.. Sólo había oscuridad y frío en aquel lugar.. Lejos quedó la noche de las luciérnagas..
El recuerdo de tu mirada me volvió a hacer sentir dolor y la calidez de tus caricias se volvieron frías dagas marcando mi piel..
Esperé a que el amanecer hiciera recobrar el calor a mi cuerpo y cuando su luz bañó mi piel me sentí bien momentáneamente.. Recordé la primera vez que te vi asomado a mi lago en mitad de la madrugada y jugué con tu reflejo mientras tú te marchabas.. Todos sabíamos que existían aquellas leyes por una buena razón.. Todos conocíamos las historias de otros seres engañados por los hombres.. Cuantas sirenas convertidas en espuma por un falso amor.. Cuanto seres mancillados por un simple reflejo.. Pero yo sólo era un hada de la noche.. Que sabía yo del amor de los mortales?
Siempre supe de sus maldades y siempre fui crítica y despiadada con sus defectos.. Pero tú venías cada noche a mi lago y hablabas con tu reflejo.. Le hablabas de amor.. De sueños.. De anhelos.. De vida y de muerte y sentí que eras diferente..
Cada noche me bañaba a la luz de la luna y cada noche tu llegada me interrumpía y me hacía observaste largamente preguntándome a que sabrían tus besos..
Una noche estabas dispuesto a lo que yo creía besar tu reflejo y yo que aguardaba bajo el agua sólo tuve que dejar que te sumergieras en las frías aguas para recibir de ti aquel beso que lo cambió todo..
Salimos a la superficie y tú quedaste embelesado con lo que denominaste como una belleza sobrenatural.. Mi reluciente piel de luna y mis claros ojos verdes como el bosque que me cobijaba cada noche.. Te embrujaron y sólo podías deseas besar mis labios y mi tocar mi piel.
-soy un hada de la noche.. Cuido de los sueños y los seres que viven de noche.. Me alimento de luz de luna y soy hija del Dios del sueño y la fantasía..
-yo.. Creo que te amo.. Eres todo cuanto siempre he deseado.. Siempre supe que había en el mundo mucho más.. Era consciente de toda la magia.. De todo ese mundo.. Llevame contigo.. Te he estado esperando toda mi vida..- y tus labios rozaban los míos con urgencia y con una deliciosa pasión que jamás había sido capaz de imaginar..
-un humano no puede vivir en mi mundo.. Pero si tu amor es verdadero.. Yo podría vivir en el tuyo.. A tu lado.. Por siempre..
-renunciarías a tu mundo por mí..?
-renunciaría a mi inmortalidad por ti.. Renunciaría a todo por ti..
La pasión nos cegó a orillas de aquel lago que me vio nacer.. Y entre sus brazos perdí mi inmortalidad.. Perdí mi inocencia y la capacidad de ver la belleza de todo lo que me rodeaba.. Ya no podía ver la magia.. Ni sí quiera podía oír a mis hermanas.. En mitad de la noche desperté sola y arreciada por el cortante frío de la noche. Tú no estabas.
Con el sol iluminando mi camino, pues ya no podía ver luz en la obscuridad, marché en tu búsqueda.
La gente me gritaba, los hombres me miraban de forma repulsíva y la violencia se cebó conmigo.. Dando tumbos en un mundo de odio y crueldad llegué al lugar donde había un dibujo como en tu ropa y ahí estabas tú.. Llevabas comida a unas personas.. Me viste y me agarraste con fuerza del brazo sacándome del restaurante y llevándome a un callejón cercano.
-como me has encontrado?
-por el dibujo.. Desperté y tú no estabas allí..
-lo siento.. Pero no puedo..
-no puedes que? Yo lo he dejado todo por ti..
-verás.. Eras tan hermosa.. Eras tan inalcanzable.. que buff necesitaba poseerte.. Y fue increíble pero entonces..
-entonces que?
-entonces te volviste normal.. A ver eres guapa y eso.. Pero ya no eras ese ser mágico que.. Ya no.. Me hiciste sentir.. Especial
-me dejaste de querer?.. Eso no pasa.. Con el amor verdadero..
-oye puedes volver a tu charca y volver a ser lo que eras antes.. No?
-no.. Ya no puedo volver a ser lo que era.. No sin..
-lo siento, en serio.. Pero las cosas han cambiado y bueno.. Yo.. No estoy en ese punto de querer tener una relación estable y menos que dure para siempre.. Entiende lo.. A ver que podemos ser amigos y tal y tomarnos alguna copa y no te digo que si se encarta.. Pues podríamos liarnos y eso.. que me dices?
-sabes por qué las sirenas se volvían espuma de mar y brisa y agua??- él me miraba como a una loca- porque ellas no eran el hada de la noche y no conocían como yo la obscuridad..- y sacando un cuchillo que había robado lo clavé en su pecho y saqué su corazón..
Aún palpitaba de mi mano cuando me encontró la policía.. Me encerraron.. Pero yo no dejaba de sonreír.. Al llegar la noche la luna me bañó con su luz y me escondí en la obscuridad.. Cuando volví a mi adorado lago con mi amado padre éste me esperaba consternado.. Todo había cambiado..
-lo siento hija mía.. -dijo con voz temblorosa- El hada de la noche que una vez hubo en ti ha muerto.. Ahora eres tan solo un ser obscuro.. Ahora eres más una pesadilla que un sueño.. Eres eso que todos temen encontrar en la obscuridad..
-no te preocupes padre.. -dije incapaz de sentir pena por la muerte de lo que una vez fui- Será divertido cazar a quién ande matando hadas.. Será divertido..
Y una sonrisa malévola se dibujó en mis labios.. Y me hizo sentir más poderosa y hermosa aún de lo que jamás me había sentido en brazos del que una vez creí mi verdadero amor..
Así que cuidado a quién intentáis seducir..
Busqué tu mirada y no la encontré.. Sólo había oscuridad y frío en aquel lugar.. Lejos quedó la noche de las luciérnagas..
El recuerdo de tu mirada me volvió a hacer sentir dolor y la calidez de tus caricias se volvieron frías dagas marcando mi piel..
Esperé a que el amanecer hiciera recobrar el calor a mi cuerpo y cuando su luz bañó mi piel me sentí bien momentáneamente.. Recordé la primera vez que te vi asomado a mi lago en mitad de la madrugada y jugué con tu reflejo mientras tú te marchabas.. Todos sabíamos que existían aquellas leyes por una buena razón.. Todos conocíamos las historias de otros seres engañados por los hombres.. Cuantas sirenas convertidas en espuma por un falso amor.. Cuanto seres mancillados por un simple reflejo.. Pero yo sólo era un hada de la noche.. Que sabía yo del amor de los mortales?
Siempre supe de sus maldades y siempre fui crítica y despiadada con sus defectos.. Pero tú venías cada noche a mi lago y hablabas con tu reflejo.. Le hablabas de amor.. De sueños.. De anhelos.. De vida y de muerte y sentí que eras diferente..
Cada noche me bañaba a la luz de la luna y cada noche tu llegada me interrumpía y me hacía observaste largamente preguntándome a que sabrían tus besos..
Una noche estabas dispuesto a lo que yo creía besar tu reflejo y yo que aguardaba bajo el agua sólo tuve que dejar que te sumergieras en las frías aguas para recibir de ti aquel beso que lo cambió todo..
Salimos a la superficie y tú quedaste embelesado con lo que denominaste como una belleza sobrenatural.. Mi reluciente piel de luna y mis claros ojos verdes como el bosque que me cobijaba cada noche.. Te embrujaron y sólo podías deseas besar mis labios y mi tocar mi piel.
-soy un hada de la noche.. Cuido de los sueños y los seres que viven de noche.. Me alimento de luz de luna y soy hija del Dios del sueño y la fantasía..
-yo.. Creo que te amo.. Eres todo cuanto siempre he deseado.. Siempre supe que había en el mundo mucho más.. Era consciente de toda la magia.. De todo ese mundo.. Llevame contigo.. Te he estado esperando toda mi vida..- y tus labios rozaban los míos con urgencia y con una deliciosa pasión que jamás había sido capaz de imaginar..
-un humano no puede vivir en mi mundo.. Pero si tu amor es verdadero.. Yo podría vivir en el tuyo.. A tu lado.. Por siempre..
-renunciarías a tu mundo por mí..?
-renunciaría a mi inmortalidad por ti.. Renunciaría a todo por ti..
La pasión nos cegó a orillas de aquel lago que me vio nacer.. Y entre sus brazos perdí mi inmortalidad.. Perdí mi inocencia y la capacidad de ver la belleza de todo lo que me rodeaba.. Ya no podía ver la magia.. Ni sí quiera podía oír a mis hermanas.. En mitad de la noche desperté sola y arreciada por el cortante frío de la noche. Tú no estabas.
Con el sol iluminando mi camino, pues ya no podía ver luz en la obscuridad, marché en tu búsqueda.
La gente me gritaba, los hombres me miraban de forma repulsíva y la violencia se cebó conmigo.. Dando tumbos en un mundo de odio y crueldad llegué al lugar donde había un dibujo como en tu ropa y ahí estabas tú.. Llevabas comida a unas personas.. Me viste y me agarraste con fuerza del brazo sacándome del restaurante y llevándome a un callejón cercano.
-como me has encontrado?
-por el dibujo.. Desperté y tú no estabas allí..
-lo siento.. Pero no puedo..
-no puedes que? Yo lo he dejado todo por ti..
-verás.. Eras tan hermosa.. Eras tan inalcanzable.. que buff necesitaba poseerte.. Y fue increíble pero entonces..
-entonces que?
-entonces te volviste normal.. A ver eres guapa y eso.. Pero ya no eras ese ser mágico que.. Ya no.. Me hiciste sentir.. Especial
-me dejaste de querer?.. Eso no pasa.. Con el amor verdadero..
-oye puedes volver a tu charca y volver a ser lo que eras antes.. No?
-no.. Ya no puedo volver a ser lo que era.. No sin..
-lo siento, en serio.. Pero las cosas han cambiado y bueno.. Yo.. No estoy en ese punto de querer tener una relación estable y menos que dure para siempre.. Entiende lo.. A ver que podemos ser amigos y tal y tomarnos alguna copa y no te digo que si se encarta.. Pues podríamos liarnos y eso.. que me dices?
-sabes por qué las sirenas se volvían espuma de mar y brisa y agua??- él me miraba como a una loca- porque ellas no eran el hada de la noche y no conocían como yo la obscuridad..- y sacando un cuchillo que había robado lo clavé en su pecho y saqué su corazón..
Aún palpitaba de mi mano cuando me encontró la policía.. Me encerraron.. Pero yo no dejaba de sonreír.. Al llegar la noche la luna me bañó con su luz y me escondí en la obscuridad.. Cuando volví a mi adorado lago con mi amado padre éste me esperaba consternado.. Todo había cambiado..
-lo siento hija mía.. -dijo con voz temblorosa- El hada de la noche que una vez hubo en ti ha muerto.. Ahora eres tan solo un ser obscuro.. Ahora eres más una pesadilla que un sueño.. Eres eso que todos temen encontrar en la obscuridad..
-no te preocupes padre.. -dije incapaz de sentir pena por la muerte de lo que una vez fui- Será divertido cazar a quién ande matando hadas.. Será divertido..
Y una sonrisa malévola se dibujó en mis labios.. Y me hizo sentir más poderosa y hermosa aún de lo que jamás me había sentido en brazos del que una vez creí mi verdadero amor..
Así que cuidado a quién intentáis seducir..
jueves, 13 de septiembre de 2012
¡¡¡Éste jueves un relato¡¡¡ La ley del talión. Ojo por ojo, diente por diente, familia por familia...
Podría haberme roto una y mil veces como una frágil y seca rama después de un invierno demasiado seco... podría pero lo cierto es que descendía de un pueblo fuerte y orgulloso y vivíamos con la creencia de que nuestros antepasados veían todos nuestros actos, para ellos habría sido toda una deshonra verme flaquear.
Reconozco que cuando llegaron a mi pequeño poblado como bestias, asesinando y quemando todo a su paso, luché y lo hice con una fiereza tal que uno de sus jinetes, detuvo el enfrentamiento que mantenía con tres hombres. Todos estábamos armados, pero en cuestión de segundos yo había acabado con dos hombres y por eso no dudaron en atacarme tres a la vez.
Aquel hombre ni si quiera se dignó a bajar de su caballo, solo me miró de arriba a abajo e hizo una señal a otro de sus hombres, grande y brutal. Se dirigió a mi con paso decidido, me arrebató el arma con las manos desnudas y agarrándome desde atrás hizo presión en mi cuello hasta hacerme perder la consciencia.
Cuando desperté estaba en un carro atada con cadenas por el cuello viendo como lo que quedaba de mi pueblo ardía...
Que entre tres de sus rameras me bañaran, me perfumaran y me vistieran con ropas de prostituta era el menor de mis problemas... Yo no luchaba con mujeres, sencillamente porque ellas siempre luchaban sucio.
Las miraba de soslayo y pensaba en como podian ser felices sabiendose prostitutas de los asesinos de sus pueblos, poco me impresionaba sus ostentosas casas, sus joyas doradas y relucientes, sus ropas tan finas que se posaban en mis caderas marcando aun más mi femineidad... todo aquello era el espejismo con el que aquellos animales que osaban llamar a mi pueblo salvajes, atrapaban a jóvenes ingenuas e impresionables. Yo era hija de Zhorfan, descendiente de un linaje de guerreros y valientes, cazadores, rastreadores y hermanos de tantos pueblos del norte que habíamos logrado unificar todos los pueblos en contra de nuestro enemigo común.
Por eso las pequeñas y cobardes incursiones, por eso a poblados desprotegidos y a sabiendas de que nuestros hombres luchaban en la frontera contra niños imberbes mandados a una muerte segura, tan solo para distraer a nuestros guerreros y matar su espiritu, matando todo por lo que luchaban, destruyendo sus hogares, acabando así con sus espirtus guerreros.
Cuando aquella noche aquel hombre de ropa perfumada, de cara rasurada y piel curtida por un sol desconocido por los de mi mundo, llegó a las habitaciones donde me habian hecho esperar encerrada y desprovista de escapatoria, yo lo miré desafiante. Él jamás sería mi dueño.
Las mujeres de mi pueblo luchabamos igual que hombres, porque las mujeres de mi pueblo amabamos nuestra tierra y nuestras tradiciones al igual que ellos... pero a ellos los mataban allí, de forma honorable. A las mujeres las violaban y las asesinaban ante las vidriosas miradas de sus hijos.
Pero lo que a mi me esperaba era peor...
LA primera vez que su mano me tocó le empujé.
La primera vez que su boca me besó le mordí.
La primera vez que me poseyó aguanté el llanto y orgullosa miré por la ventana y en el horizonte reconocí la belleza de mi tierra supe que mi él podría poseer mi cuerpo... pero mi espiritud permanecería indómito por siempre.
Las siguientes veces ni siquiera tuve que mirar por el ventanal en busca del calor de mi hogar, de mi tierra, de mis raíces... ellos siempre estarían dentro de mi.
Las semanas pasaron y yo esperé infructuosamente que se aburriera de mí. Por lo visto hasta cuando cedía sin luchar a sus deseos, decía ver en mi una fiereza que lo enloquecía y lo hacía sentir fuerte y vigoroso.
Pasaron los meses y un día, el me llevó en carruaje a otra ciudad aun más lejos de mi tierra. Me vestía con ropas caras y a todos me presentaba como un tesoro de guerra.
Pasó un año y él decidió que había llegado el momento de hacer una alianza con mi pueblo forjado con un matrimonio conmigo. Él siempre supo quien era yo y quien era mi padre.
La boda fue presentada ante todos como una muestra de buena fe.
Apenas dos meses más tarde estaba en cinta...
Un día cuando estaba ya en mi tercer trimestre de embarazo, mi esposo me llevó a mi antigua tierra y me presentó ante todos como su familia. Ellos sin embargo me miraban como a una traidora, pude ver en los ojos de mi padre una mezcla de sentimientos, entre alegría al saberme viva y triste al ver que el espiritud de mi pueblo había muerto en mi...
Pero mi padre se equivocaba... todos aquellos años no había hecho otra cosa que alimentar mi espiritud guerrero, ser fiel a mis costumbres, ser una guerrera leal a su pueblo...
En mi pueblo la primer ley era la Ley del Talión... la ley del ojo por ojo y diente por diente.
Aquella misma noche, todos los pueblos estaban decididos a firmar la paz, todos estaban dispuestos a firmar humillándose a ellos y a sus familias con tal de no perecer ante aquel pueblo invasor...
Se hizo una gran fiesta y mi esposo presidió la mesa. Todos bajaban la cabeza y sentían como su orgullo moría un poco más cada vez que su mirada era incapaz de llegar al cielo para reunir sus espiritus y deseos con el de sus ancestros...
Él me mandó llamar, habia comprado para mi las ropas más lujosas y elegantes traidas de los confines de la tierra para demostrarme que habia hecho de mi toda una dama, una ciudadana del mundo... que me habia arrancado de una tierra salvaje y me habia hecho su esposa, alguien tan importante como él y ahora nuestro hijo seria la prueba de que tambien podría amar a su pueblo, pero que sería criado como un igual... su hijo, su sangre...
Lo llegué ante ellos, mi querido esposo me habia preparado para decir unas palabras...
-Ahora yo soy una de ellos y llevo en mi vientre el fruto de nuestra unión, ahora nuestros pueblos se hermanaran y ellos llevarán la civilización y la cultura a aquellas tierras barbaras... ahora yo soy su familia y soy la prueba de que esta paz es posible.. porque yo y mi hijo somos su familia.
Mi esposo sonreía complacido.
Me resultó tremendamente fácil devolverle la mirada mientras sacaba de mi túnica un inmenso cuchillo que lleva meses escondiendo
Me resultó menos fácil introducir aquella enorme daga en mi vientre matando la vida que llevaba en mi ser..
Me costó terriblemente difícil dejar de sonreír mientras notaba la vida abandonar mi cuerpo ante la aterrorizada mirada de mi esposo mientras trataba de entender la lógica de lo que acababa de presenciar...
-¿pero por que?????- gritó una vez que estuvo a mi lado, sosteniéndome entre sus brazos siendo consciente de que la herida era mortal.
- Tú nos arrebataste a nuestras familias... ahora una hija de los pueblos del norte te ha arrebatado la tuya.
Cuando mi alma se reunió con mis antepasados, yo sostenía a mi hijo no nato en mis brazos y era feliz rodeada de mi madre y mis hermanos, de mis tías y mis primos y de todos los miembros de mi pueblo con los que yo debí perecer aquella noche de fuego y destrucción...
Los tratados de paz se rompieron y aquella historia infundió tal fuerza a mi pueblo, que durante los siguientes tres años la guerra se volvió encarnizada y nadie de los llamados civilizados se volvió a atrever a tocar ni a poseer a una mujer de mi pueblo... la gente temía a sus esclavos y pronto aquel pueblo les recordaba a diario que ellos jamás venderían sus almas ni por un puñado de oro ni por las promesas de una gran civilización... porque su espiritud indomable les hacia libres y dueños de sus propios destinos...
domingo, 9 de septiembre de 2012
Dos cruces negras....
Podía haber dicho que no necesita la mayoría de las cosas que tenia y creedme cuando os digo que era verdad. Para algunas personas aquello solo eran palabras, pero ella había aprendido de la peor de las maneras que nada de lo que tenia podía hacerla feliz.
había mirado fijamente aquellos ojos negros, se había asomado al abismo que parecia reclamarla desde el otro lado y había sentido un vértigo tan avasallador que había tomado la determinación de romper aquellos lazos de acero que parecian anclarla a aquel hombre que la torturaba con su indiferencia y aunque había imaginado hasta el hastio una y mil veces como seria ser suya y lo feliz que lo haria si él reparaba en ella mas de esa décima de segundo que tardaba en descartarla como la mas bellas de la mujeres, como a una opcion siquiera... y es que en aquel momento ella era plenamente consciente de que para El ella no era nada, solo la visión previa a los interruptores de la luz o a los pomos de las puertas, era lo que se interponia en su visión cuando él entraba buscando a alquien con la esperanza de que ese alguien fuera incapaz de resistirse a sus encantos...
Esa era ella.
Pero ella no queria ser así y por un momento la voz de su cabeza pareció cobrar vida propia. De pronto la llamó por su nombre y le preguntó sin reparos si creia que todo lo que ella era valia menos que la pintura que rodeaba a los interuptores de las habitaciones en las que en ocaciones coexistian.
Definitivamente ella no era menos que eso, ni si quiera era menos que aquellas jovencitas delgadas y tan desprovistas de personalidad que necesitaban una minifalda tan corta que desviara la mirada de los hombres y no se percataran del tremendo hueco que había en su coco.
No, ella no era su tipo. Por un momento se pregunto si era el tipo de alguien...
Tendria que haber hecho una encuesta en face del tipo, tres cosas que debe tener una mujer para llamar tu atencion y que despues de un polvo no te preocupen que lo sepan tus amigos...
Pero no, ella nunca entraria en los baremos.
había en ella mil cosas que para los demas podrian ser positivas y una cuantas que para los demas podian ser nefastas y por lo visto esas pocas pesaban mas...
Su exnovio le habria mirado con severidad, él la queria mucho, tenia muchos ex que la querian mucho y unos cuantos amigos con derecho a roce que tambien habrian dicho cualquier cosa con tal de estar en sus pensamientos la próxima noche de sabado que ella tomara demasiados chupitos de asenta y él volviera a mirarla como a un puto interruptor de la luz.
Ahora estoy en ON, pensó... pero ellos siempre me ven en OFF
Pero precisamente por algo eran ex novios, siempre hacían algo que le terminaba robando la ilusión y ella se alejaba como una araña mecida por el viento.... por algo ella pasaba las noches a solas y pensando en gilipollas.. en su pasado no estaba la solución. Miraba atrás y sentia todo ese cariño a destiempo y sentía pena.
Ojalá la hubiesen querido a tiempo... decía su amiga Beatriz. Miri solo decía... ah no seas tonta.
Pero sí había sido tonta.
Ahora había optado por ser lista y ver las cosas tal y como eran.
Ellos solo eran pequeñas gotas en su estanque y con tanta honda había olvidado lo mas importante... que el estanque era suyo.
Joder, aquel puto estanque con sus peces color dorado y con aquellas aguas tranquilas con sus piedras negras cubriendo el fondo y aquella luz penetrando entre los arboles iluminando retazos de aquell paradisiaco lugar era sin duda todo suyo.
Era la dueña de su destino... algunos habrían apostado a que no. Incluso habria quien se habría reído de ella por tan solo pensarlo y más después de los últimos acontecimientos.
Todos la miraban de manera reprobatoria porque poco a poco había dejado que su espiritu se consumiera en la negatividad y ahora sus ojos se habían convertido en dos cruces negras perpetuas... pero había dejado de llorar, ya no le quedaban mas lagrimas, pero su mundo sereno se había llenado de tempestades.
Mirarlo desde la cera de enfrente de aquel local cubierta por un halo de sombras no la hacia sentirse mejor... todo parecía sucumbir a la evidencia... ella era como un angel negro y supongo que no fue casualidad que con tan solo una mirada su mundo volviera a estar al borde del abismo...
Entonces el deseo pareció tan solo una anécdota... el amor una quimera.
Acabó con su mundo y ya solo podia sentirse el centro de una tempestad sin fin... y en el vórtice sentía la oscuridad cerniendo se sobre ella.
De la nada una bandada de cuervos negros comenzaron a rodearla. Podria haberse asustado pero sentia sus alas acariciar su piel, sentía su suavidad y delicadeza y supo enseguida que no la dañarian... anduvo hacia él siendo sus pétreos ojos verdes un faro de luz imperturbable. Él la miraba envuelta en un las tinieblas y anduvo hacia ella como los barcos eran atraidos por los cantos de las sirenas... con marineros dispuestos a estrellar sus labios contra una esquina de sus bocas con la fuerza con la que las olas chocaban contra las rocas...
Por primera vez vio sus ojos con aquella luz e intensidad, su piel parecía tan clara y brillante y sus labios eran oscuros como si los hubiese la reclamado la mismisima muerte, siendo su melena noche cerrada... la luna parecía haberse escondido. El mundo palideció y él la miró curioso y perdido en un sin fin de pensamientos y preguntas.... la miraste... por primera vez no hubo nada más en el mundo que ella...
Pero tus manos quisieron tocarla y su piel ardió al contacto con tu calidez... su grito resonó ella que tanto de había amado había encontrado en tu desamor su poder y ahora las aves del infierno reclamaban tu calor en compensación.. ahora habían probado tu sangre y sin dejar de envolverme en su manto su danza infernal se volvió tan bella preñando el cielo de sus estelas negras como lágrimas oscuras cayendo del cielo sobre él...
Sus ojos pasaron del verde esmeralda a un negro azabache... los cuervos atravesaron su cuerpo desmenbrandolo y reduciéndolo a minúsculos pedazos para luego entrar en su interior en forma de espíritu mientras las gotas de sangre salpicaban todo su cuerpo empapándola en su sabor metálico y dulce...
Su lengua saboreó su labio con deleite mientras el ultimo espíritu de malignidad entraba en su cuerpo... agotada cayó al suelo.
Un surco blanco se marcó en sus mejillas tornadas color carmesí por la sangre...
La lágrima cayó lentamente limpiando su rostro...al principio lloraba por él, luego por verse al fin liberada... se había acabado la maldición de sus desprecios.
Ahora era libre...
La tormenta estalló sobre ella y sintió como la profusa lluvia comenzaba a dejar una estela roja tras de si... anduvo tranquila, alejándose con una sonrisa en los labios.
Al amanecer no quedaría ni una gota de su sangre que pudiera traerle su recuerdo... al amanecer ella no volvería a pensar en él.
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